CANTOS DE ESPERANZA POEMAS Y SÍNTOMAS de Julio Martín Llorente – X

45. MANOS VACÍAS
 En la calle se escucha el hambre,
que invade manos vacías,
y nadie hace un esfuerzo,
por llenarlas de caricias.

   Tu hermano, dicen los hombres,
tu hermano, tal vez dirían,
si estuvieran todas llenas,
de esclavitud y cobardía.

   Cuán villano, es el hombre,
que ofrece solo codicia,
olvidando que no se esconde,
la maldad que ellos predican.

Poeta: Julio Martín. (1976)

 

46. TODO TIENE SU PRECIO
 La vida no es fácil para nadie,
no la es para mí,
ni tampoco la ha de ser para ti.

   Todos tenemos nuestro propio tiempo,
y de este proceso irreversible,
no podemos vivir en un anticipado,
ni tampoco en un no llegado.

   Todo tiene su precio,
su día y su hora,
y su ha de llegar,
porque así es lo que nos toca,

   No hacer frente a esta verdad,
que revela nuestra historia,
es vivir sin ser vivido,
en una atmósfera engañosa.

Poeta: Julio Martín. (1976)

 

47. LUCHAR HASTA LA MUERTE
Sombras, imágenes y recuerdos,
atormentan mi mente,
y pregunta anonadada,
del por qué esto sucede.

   Las respuestas se hacen eco,
y ninguna es convincente,
ya que, en ellas no se encuentra,
la verdad que me engrandece.

   Contrariado me pregunto:
¿Por quién lucho, qué sucede?
y sorprendido solo hayo,
largas sombras que enmudecen.

   Sombras, imágenes y recuerdos,
que atormentáis mi mente,
decidme, dónde puedo hallaros,
para luchar hasta la MUERTE.

Poeta: Julio Martín. (1976)

 

48. PEDESTALES ALTOS
Como el calor sale del fuego,
así de mí, sale la Vida,
que me ofrece como la rosa,
su hermosura y alegría.

   A los hombres doy la mano.
y a los niños mi sonrisa,
porque solo, el que ama,
dicen, que es feliz en esta vida.

   No busques, pedestales altos,
sino la tierra que pisas,
y de esta forma hallarás,
aquello que necesitas.

Poeta: Julio Martín (1976)

 

49. ENGAÑOSOS CAMINOS
   Son muchos los que esperan,
e intentan justificar su destino.

   Son muchos los que creen,
y viven pacientemente su camino.

   Son muchos los que lloran,
y nadie afirma haberlos visto,

   Son muchos los que cantan,
y oídos sordos, dicen no haber oído.

   ¡Contradicción!

   ¡Falso nombre!

   ¡Ausencia y espejismo!

   ¡No son cosas muy ciertas!

   ¡Sino engañosos CAMINOS!

Poeta: Julio Martín. (1976)

 

50. EL NUEVO DÍA
 Cada día que muere, solo es,
terminación de algo,
que da paso a otro algo.
quizás sospechado,
aunque más bien,
será confuso y diferente,

   Todos decimos saber,
que el nuevo día ha de correr,
nuestro cauce ya previsto,
olvidando, sin embargo,
que más bien será distinto.

   El día engendra,
claridad resplandeciente.
La noche vive,
la oscuridad engrandecida.

   ¿Cómo explicar que,
en tan breve espacio,
haya tanta anomalía?
No pongo en duda mi mente,
si pongo en duda mi dicha.

   Más, vivir quiero el presente,
sin importarme demasiado,
el nuevo DÍA.

Poeta: Julio Martín. (1976)

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