JUNTA Y HERMANDAD DE LA CABAÑA REAL DE CARRETEROS BURGOS-SORIA – Pedro Gil Abad – IX

JUNTA Y HERMANDAD DE LA CABAÑA REAL DE CARRETEROS – IX

BURGOS-SORIA

Pedro Gil Abad

Burgos 1983

CONTRATOS DE CARRETEROS

Los carreteros tuvieron que suscribir diversos documentos contractuales como trabajadores y como transportistas, principalmente. Creemos de gran interés hacer referencia a algunos de ellos, pues nos darán mucha luz sobre su vida, economía, costumbres… y otros datos de importancia.

Los contratos de trabajo eran simples y sencillos:

En la villa de quintanar de la sierra A seys días del mes de marzo deste año de 1733 nos ajustamos y combenimos de la huna parte Francisco Manchado Molinero y de la otra Xristobal mancio becino de la billa de quintanar en la forma siguiente: en que yo el dicho francisco Manchado me hobligo a serbir al hoficio de la carretería aquello que me fuese mandado: y io el dicho Xristobal Mancio le he de dar de soldada desde el día de San Marcos: asta el día de san andrés de dicho año, es a saber ciento y sesenta rreales de Bellón y la carreta libre que lleba, y ora de sebo, cebicas y maderas y porque lo compliremos de huna y otra parte: y por el que faltase nos somitimos a todas las Justicias del rey nuestro señor y porque lo compliremos de huna y otra parte lo firmamos quintanar y marzo 6 de 1733. Lo firman Francisco Manchado.-Xristobal Mancio[1].

Podemos constatar otro contrato muy similar, aunque con alguna novedad:

en la billa de quintanar de la sierra a dieciseys días Del mes de enero deste presente año de 1734 nos ajustamos y conbenimos de la huna parte Melchor ybáñez Becino de la billa de Palacios y dela otra Xristobal Manzio becino de la de quintanar en que yo el dicho melchor me obligo A serbir con el dicho Xristobal mancio, Al oficio de la carretería Para aquello que me fuese mandado y io el dicho Xristobal mancio le he de dar soldada Por dicha temporada que es del día de San Marcos Asta el día de San Ahdrés oCho días –más o menos- trescientos y cinquenta y seys Reales de bellón -y una costa y libre de diezmos- y si echase carreta y según el tiempo la echare se a de reputar la lleba para bajarla de dicha soldada -y Por berdad que lo compliremos de huna y otra Parte lo firmamos en la dicha billa de quintanar dicho dia mes y año – Lo firman Melchor Ybáñez. – Xristobal Manzio[2].

En los anteriores contratos laborales figuran los siguientes aspectos: lugar donde se celebra el compromiso contractual; fecha; nombre de los contratantes, amo y carretero; lugar de vecindad de ambos contratantes; duración del contrato; si lleva el trabajador o no carretas en la carretería y tiempo en que la pone; servicios de mantenimiento en las carretas que lleva el trabajador carretero; sebo, maderas, cebicas… ; pago de ciertos impuestos del trabajador por parte del propietario mayoritario de la carretería; libre de diezmos; fecha y lugar donde se firma el contrato y firma de los contratantes.

año-1945

En ellos, vemos que, de llevar carretas a no llevarlas en el negocio, el sueldo es diferente. Además se puntualiza que si llevara carreta se rebajaría la soldada, «Según el tiempo» que la tuviera.

La Hermandad de Carreteros Burgos-Soria ocupaba una de las zonas más boscosas de España con muchos kilómetros cuadrados de pinos, hayas y robles. Muchas veces contrataban transportes a diferentes lugares.

Eran concertados con particulares, con entidades locales, con el ejército, con superiores de convento, con constructores, con iglesias, etc… Veamos algunos ejemplos:

“En la villa de canicosa A 2 días del mes de Mayo deste año de 1788 Nos obligamos nosotros Pedro Peyrotén y Mateo Chapero, francisco Ramón Pérez y diego Pérez A conduzir quinze carros de madera A la ziudad de Burgos para la santa yglesia de dicha Ziudad Con Mas otros dos Carros de Manuel Mateo bezinos todos de dichas Villas, y se les paga Por cada un carro de porte A zinquenta y zinco Reales y se les da de Socorro treszientos Realez, en esta forma A pedro peyrotén Zien rreales A diego pérez otros Zien rreales, y se Adbierte que se A de cargar la madera A el pie de la tocona en donde se fabrica y cada uno Aya de cargar en cada un carro A correspondenzia de piezas Según corresponda y se An de conduzir en todo el mes de Junio y Julio deste presente año y, que se obligan los dichos A todos los daños y perjuicios que se originasen A esta Villa, por no conduzirla en el tiempo que Arriba Se espresa y por no conduzirla en el tiempo que Arriba Se espresa y por berdad lo firmamos en canicosa y mayo Arriba dicho fecha Ut Supra. Lo firman: Matheo Chapero; Diego Peyrotén; Manuel Matheo y Francisco Ramón Pérez”[3].

Otro contrato parecido, con otros detalles:

En la villa de canicosa a quinze días del mes de Abril deste año de mili setezientos ochenta y ocho. Nos obligamos nosotros Ambrosio Molinero Prior Síndico General desta referida villa Y a nombre de ttodos los vezinos y de la otra parte Manuel Saez Pardo vezino de la Ziudad de Burgos. En que yo el dicho Ambrosio me obligo a ponerle en la Ziudad dicha de Burgos a su costa la partida y clases de madera siguientes //:// Zinquenta Y dos digo settentta y siete cuarttas en cuadros de a diez y onze pies; cuarentta y dos cuartas en cuadro de a Veinte y cuatro Pies; veintte y dos cuartas en cuadro de a veintte y cuatro pies; tremtta. Y seis cuarttas en cuadro de a veintte y cuattro pies; tremtta Y seis cuarttas en cuadro de a veinte y ttres piés; cuarenta y ocho cuarttas en cuadro de a diez y nuebe piés; veintte y cinco cuarttas en cuadro de a veinte y dos piés; zi.ento y zinquenta machones de a diez y ocho piés. Cuya especie de madera se an de conduzir en ttodo el mes de junio y julio deste año de ochenta y ocho y 10 el dicho Manuel me obligó a pagar por cada un machón, Puesto en dicha Ziudad a Cattorze rreales. y que si alguna pieza acaeziese que fuese algo venturera, ni siendo con demasía no se a de repugnar Cosa Alguna y que para empezar a laboriar dicha madera y empezar el acarreo de dicha madera a de dar dicho Manuel ttres mili rreales y siempre que fuere anttes de los para que se diese algún dinero se lo remittirá dejando rezibo para su resguardo Como también dicha madera a de ser libre de puenttes y Alcabalas en dicha Ziudad y con dichas condiziones esttipuladas uno y ottro Nos obligamos a lo que arriba echo se menciona. y para el que no Cumpliésemos nos obligamos a ttodos los agrabios Oue a cualquiera de las partes se le originasen. En cuya Conformidad lo firmaron las partes de que yo el fiel de fechas fui presentte a ttodo ello siendo testigos Manuel Marcos y Bernardo Chapero vezinos desta referida villa en dicho día mes y año arriba dicho fecha Ut supra//. ttestigos a ruego de Antonio Molinero. Lo firman Juan de Pedro López, Manuel Saez Pardo, Manuel Marcos, Bernardo Chapero. Como fiel de fechas yo presente fui Francisco Ramón Pérez[4].

Contratos como los presentes encontramos muy abundantes en los libros municipales de todos los pueblos de la Hermandad. La madera fue un material que proporcionó sustantivos ingresos a los municipios, a los carreteros como transportistas y a toda la zona para construcción de gamellas, carretas, trillos, aros, tauretes, etc. El Concejo contrataba el precio de la madera y fijaba el precio del transporte.

carretas-sacando-pinos

El Prior Síndico General, cargo elegido todos los años en los pueblos, contrataba en nombre de los vecinos. Figura el precio total por machón puesto en Burgos y para estar seguros de la venta exigen al comprador una cantidad como señal. La venta se hallaba libre de los derechos de puente y de alcabalas. Se comprometían a cumplir las condiciones.

Firmaban los contratantes y daba fe el Fiel de Fechas.

Los carreteros, a veces, se comprometen:

con sus personas y bienes muebles y raíces presentes y futuros y juntos y de mancomún a voz de uno y cada uno de nos por sí y por el todo “insolidum” a “renunciar como renunciamos las leyes de la mancomunidad como en ellas y en cada una se contiene de cuio remedio no usaremos…[5].

Renunciaban, pues, a los privilegios de legislaciones particulares y privativas en los contratos con particulares.

Firmaban también contratos relativos a la utilización de madera para construcción y arreglos de carretas, construcción de aros, gamellas, tauretes, etc., trabajo que realizaban en invierno cuando estaban en casa y durante todo el año los que no iban al trajino.

En la billa de canicosa A beinte y siete días del mes de Abril de este Año de 1788. Nos conbenimos y ajustamos entre partes, de la una Ambrosio Molinero Prior Síndico General y de la otra Agustín Garzía Vezino desta Villa, en que yo dicho Prior le bendo A dicho Agustín beinte y zinco pinos para el edifizio de aros en el sitio del badillo Sin salir dicho badillo A prezio de zinco Reales menos quartillo cada un pino y no los A de Cortar Sin marco y si Alguno pareziese Cortado Sin Marco En el territorio de ziento y zinquenta pasos después de los marcados los A de pagar Al prezio de mili maravedís cada uno Siempre que se conozcan son para el edifizio de Aros que para este fin Se benden y io el dicho Agustín A de dar el dinero a el presente y para cuenta. Con este lo firmamos En esta de canicosa y abril A beinte y zinco de Mili Setecientos ochenta Y ocho fecha Ut Supra. Y por no Saber firmar dicho Agustín trago a un testtigo. testtigo A ruego Francisco Ramón Pérez[6].

Los carreteros transportaban todos estos útiles y muebles, hechos por la maravillosa artesanía de los vecinos de la Hermandad y de sus mujeres e hijos. Valiéndose de los privilegios exportaban gamellas, tauretes, trillos, aros para ruedas, panderetas, panderas, cribas, cedazos, etc. En Navaleno aún existe un lugar cuyo nombre recuerda esta actividad, “El Valle de los Areros”; en Quintanar, “Donde tuestan las gamellas”, etc.

Como pueblos carreteros estaban obligados a acudir a las capitales de provincia respectivas con un número determinado de carros para “servicio de carruajes” en el retén de la ciudad de Burgos al servicio de transportes Y de bagajes, cuando el Gobernador Militar la determinara y por el tiempo que fuera necesario. Esto daba lugar a los correspondientes contratos con los carreteros que efectuaban dichos servicios.

En la villa de Ouintanar de la Sierra a Veinte y nuebe de Mayo de este año de mil ochocientos y catorze, en virtud de orden del Señor Gobernador Militar de esta provincia para que e1 partido de Salas en el que se comprhende esta villa, aprompte veinte carros Y treinta caballerías en el retén de la ciudad de Burgos, para el serbicio de transportes y vagajes, se hizo en este día (por correr bastante priesa y apurara; la orden con vastante rrigor en público conzejo saver por el Procurador si havia algun vezino, que quisiese yr ha acer este servizio, y no ubo otro que con mas equidad lo hiziese que fue Francisco Guevara Pavlo quien se obligó a poner a su costa Dos carros en el retén de Burgos y por el tiempo que obligue el Señor Governador y asta que les fazilite la lizencia Y si en caso de poderse lograr revajar un carro, se obliga a asistir con el un carro, por el precio de veinte y nueve reales Diarios cada carro que dará principio en el día treinta de el presente mes de mayo y concluirá quando se logre la lizencia, y su paga e de satisfacer esta villa hasta su regreso a ella, verificado que no se emplehe en otro servizio más que el expresado, y en caso de emplearse los Dos carros le ha de acompañar CHristoval Medel vezino de esta villa, en la intelijencia que no se puedan ausentar sin lizencia pues serán responsables a los perjuicios que por falta de su cumplimiento resultasen a estas villas y para cumplir todo lo referido lo firmaron los señores: Cristoval de Andrés, Alcalde ordinario, Antonio Camarero rejidor y Miguel Simón Prior Síndico General, y los individuos que se obligan en dicho día fecha ut supra. Xristobal Andrés, Antonio Camarero, Miguel Simón y Francisco Guevara[7].

Era normal el firmar contratos con el Gobierno y, en su nombre, los asentistas correspondientes cuando se trataba de llevar trigo, cebada, centeno, carbón, armamento, artillería, bagajes de guerra, vituallas… para los ejércitos. Firmaban dichos contratos el asentista correspondiente y un vecino en nombre del pueblo contratante o varios si se trataba de la Junta y Hermandad.

Como modelo vamos a reflejar el contrato entre Juan de Ucero, en nombre de Quintanar y sus vecinos con Juan de Silíceo, Asentista de S. M., sobre transporte de ciertas fanegas de trigo desde Alaejos a Mérida[8]:

Otorgamos que damos todo nuestro poder cumplido el que de derecho en tal casso se requiere y necesario o el dicho Juan de Ucero familiar del Santo oficio vecino de la dicha villa y de los demás vecinos della baya a la villa de Madrid y a las demás partes y lugares necesarios, y con D. Juan de Silíceo asentista de la Majestad del trigo y pan, de munición de los exercitos de extremadura o contra qualquier persona o personas que en su nombre y con poder bastante estubieren para la guerra referida trate y aiuste la cantidad de trigo que se aya de conducir desde castilla la bieja adonde se hubiere de portear de los que tuviere comprados o comprare de los de su obligación para los conducir a la parte partes en que se combinieren y necesitaren y ajustados e combenidos en la cantidad e cantidades de fanegas de trigo que se ayan de conducir por esta dicha villa y sus vecinos – El poder se extiende a que firme escritura de lo que deben dar a los carreteros en caso en que el enemigo les quite bueyes, carretas, etc., porque pasarán cerca de Portugal… El poder es absoluto… como si nosotros este dicho concejo los hiciéramos y otorgáramos… que el poder que se requiere sin limitación alguna le damos”.

Renuncian a las leyes de la mancomunidad propia…

renuncian a su fuero y domicilio … y a la ley sit convenerit de jurisdicione unum judicum …”, Lo firman en Quintanar a 17 de Marzo de 1667.

Juan de Silíceo tiene poder del Juez Conservador para llevar las carretas que necesite para transportar 6.000 fanegas de trigo de Castilla la Vieja, Salamanca y Arévalo a Mérida. Quintanar transportará a cuenta de ellas, 468. Otorgan escritura pública con una serie de condiciones.

Que conducirán dichas fanegas a 17 maravedís fanega y legua, que lo llevarán por camino carretero y vía recta, que D. Juan de Silíceo debe darles a 16 reales por carreta para sacar los bueyes de dehesa donde han estado invernando y el resto en Mérida o en la Corte a rrazón de dos reales por cada fanega de trigo conforme a las guías y si faltare algo, se les decuente…”.

Fijan la fecha en que deben llevarlo:

a primero de Mayo que bendrá deste presente año dos días más o menos …”.

Se fija lo que debe dar D. Juan de Silíceo si por su culpa no les cargan a tiempo…:

sseis reales por cada carreta y otros seis por cada carretero cada día...”.

La medida con la que debía dárseles el trigo:

medida del Barco de Avila…”.

Fijan con precisión lo que debe dárseles en el caso que el enemigo les quite bueyes, carretas, etc.:

que si por pasar cerca de la rraya de portugal el enemigo rebelde tomare o se lleuare algunos de los bueyes o carretas los a de pagar el dicho Don Sebastián Silíceo a la dicha villa y sus carreteros a rracon de a cien ducados por cada par de bueyes y por cada carreta a diez y seis ducados…”.

Dicen que si se les obliga al llegar a Mérida a conducir harina, bizcochos, víveres o municiones, D. Juan de Silíceo se obliga a pagar por cada día a 14 reales y además pagará 15 días de la vuelta y 14 reales para entrar en sus dehesas por cada carreta… Se dice que la villa de Quintanar con este servicio queda libre de que se puedan embargar sus carretas, aunque lo mande el Rey o el Juez Conservador. Aceptan esta escritura las partes. Se someten a la jurisdicción del Juez Conservador, “a cuyo fuero y jurisdicción se someten” … , D. Juan de Silíceo renuncia al privilegio de asentista …

Dichas fanegas fueron llevadas por Juan Calvo y las cargó en la villa de Alaejos, las llevó con Bartolomé Gallardo y las entregó en la fábrica de Cubillas a D. Xristobal de Olmos.

El contrato lo firman Juan de Ucero y D. Juan de Silíceo. Nos da muestras de cómo los carreteros dejan bien atados todos los puntos como hombres experimentados en las lides transportistas.

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[1] A. P. Q., s. XVIII. Contrato de trabajo entre Xristobal Mancio y Fco. Manchado, 1733.

[2] A. P. Q., idem, 1734.

[3] A. A. Canicosa, s. XVIII. Contrato entre el Concejo de Canicosa y cuatro vecinos del mismo para llevar 15 carros de madera para la catedral de Burgos.

[4] A. A. Canicosa, s. XVIII. Contrato entre Canicosa y Manuel Saez Pardo sobre cierta madera para fabricación de aros.

[5] A. A. Vilv., s. XVII.

[6] A. A. Can., s. XVIII. Contrato entre el concejo de Canicosa y un vecino de la misma sobre concesion de cierta madera para fabricacion de aros.

[7] A. A. Q., s. XIX. Contrato entre la villa de Quintanar y dos vecinos de ella para ir a Burgos con dos carros para el “servicio de transportes y vagages”.

[8] A. P. Q., s. XVII (3-4-1667). Contrato entre Juan de Ucero, en nombre de Quintanar y sus vecinos con Juan de Siliceo, asentista de S. M. sobre conduccion de fanegas de trigo a Merida.

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