¿QUE RELACIÓN HAY ENTRE COVALEDA Y UN VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA ARGENTINA? – La Familia Bernabé y Madero

Hay veces que buceando por la red, encuentras curiosidades como la que hoy os traigo. Se trata de una familia que figura que vivió en Covaleda, Duruelo de la Sierra y Quintanar de la Sierra, y cuyos descendientes fueron importantes hombres en la historia de Buenos Aires, se trata de la Familia de Bernabé y Madero.

Francisco Bernabé Madero. Vicepresidente de la Nación Argentina 12 de octubre de 1880-12 de octubre de 1886

Francisco Bernabé Madero.
Vicepresidente de la Nación Argentina
12 de octubre de 1880-12 de octubre de 1886

La familia De Bernabe y Madero

Vayamos con un poco de historia:

En el año 1363, en el reino de Aragón, el rey de Castilla, don Pedro el Cruel, frente a un poderoso ejercito, invade la comarca de Daroca, enseñoreada por un castillo elevado en Baguena. Era su alcalde Miguel de Bernabé, quien rechazó el primer asalto pese a la inferioridad numérica. Si bien, Don Pedro el Cruel, sedujo a Miguel de Bernabé con grandes promesas, éste nunca se rindió, y tras un exhaustivo ataque, fue quemado dentro del castillo, por el ejercito enemigo. Según la leyenda, por gracia divina, entre las ruinas del castillo incendiado, se encontró el brazo conservado e incorrupto, con las llaves del castillo en mano. De los túneles subterráneos se extrajeron con vida a tres de sus hijos: un varón y dos mujeres, que desde ese entonces fueron apodados “los liberados”.

“Las Cortes Generales de Aragón y su Rey Pedro IV otorgaron en 1372 el privilegio extraordinario a los tres hijos de Miguel de Bernabé, de ser considerados infanzones, (es decir, con el mismo trato que a los descendientes dela Casa Real de Aragón), y que su nobleza pudiera transmitirse por vía femenina”[1]

Por aquélla hazaña, mereció que se concediese hidalguía a sus descendientes por líneas de varón y mujer. En el escudo de armas, que recuerda la valerosa acción de Miguel de Bernabé, vemos el castillo incendiado, del cual sale la mano sosteniendo la llave.

En 1573 nace en Duruelo de la Sierra, España, Don Juan de Bernabé y Juana de Lázaro, casados el 4 de Marzo de 1591, de quien nace en 1609 Francisco de Bernabé, casado con María Lucas el 8 de Octubre de 1634, vecinos que fueron de Covaleda. Este a su vez fue padre de Juan de Bernabé, quien se bautiza en Covaleda el 8 de noviembre de 1639. En la misma localidad, contrae matrimonio el 4 de febrero de 1663 con una niña llamada Ángela Madero. El apellido Madero, oriundo de Portugal, tendría sus orígenes en los bosques e industrias madereras que desde tiempos inmemoriales existían en aquellos lugares[2].

Juan de Bernabé figura en el empadronamiento de los hijosdalgo de Regumiel de la Sierra en el año 1592, siendo alcalde de la REAL CABAÑA DE CARRETEROS EN 1596, lo mismo que su padre, también llamado Juan, que lo había desempeñado en 1572 y este era hijo de Benito de Bernabé, que también figuraba en el cuaderno de empadronamiento de hijosdalgo de Regumiel en 1547.

Es posible que en uno de los portes realizado a militares destinados a servir en la flota de las Galeras Reales conociera el ambiente que por esa época se respiraba en toda la bahía gaditana, atractivo y prometedor para la gente con iniciativa, resolviendo instalarse y probar fortuna en el tráfico comercial con Indias.

El escudo de armas del matrimonio, consta de dos partes: la primera que pertenece a la familia De Bernabé, presenta un campo de plata con un castillo en llamas del cual emerge un brazo extendido con espada desnuda en su mano, cuya alegoría representa la heroica defensa de un castillo en la guerra entre las Coronas de Castilla y Aragón. Al pie del castillo se ven haces de leña encendidos por los atacantes para incendiarlo y en el brazo que emerge las llaves del mismo que acreditan su custodia. La otra parte del escudo se refiere a la familia Madero y consta de un campo de gules, una media luna de plata con tres estrellas que la circundan, que acreditan su bizarría en la guerra contra los moros y condiciones de distinguida nobleza.

En el umbral de la casa de la calle del palacio, actualmente propiedad de un Sr. Zúñiga Taboada de apellido, se encuentra actualmente intacto el escudo de la familia, tal como lo muestra una foto tomada en el año 2006.Es de hacer notar que el escudo tiene del lado izq. El escudo de la familia de Bernabé, y del derecho el de la familia Madero, escudos que se encuentran en el certificado original del Rey de armas que se muestra mas arriba.

En el umbral de la casa de la calle del palacio, actualmente propiedad de un Sr. Zúñiga Taboada de apellido, se encuentra actualmente intacto el escudo de la familia, tal como lo muestra una foto tomada en el año 2006.Es de hacer notar que el escudo tiene del lado izq. El escudo de la familia de Bernabé, y del derecho el de la familia Madero, escudos que se encuentran en el certificado original del Rey de armas que se muestra mas arriba.

De este matrimonio nace Don José de Bernabé y Madero (primero en usar ambos apellidos). Fue bautizado en Quintanar de la Sierra el 6 de agosto de 1687[3].

En la época en que nació nuestro personaje, hijo de Juan Bernabé y Angela Madero, en el último cuarto del XVII, Quintanar era Señorío solariego de los descendientes de D. Juan Asenjo o Asensio, general de los ejércitos de Felipe II, ocupándose como la gran mayoría de sus convecinos al transporte con carros y carretas, pertenecientes todos ellos a la denominada “Junta y Hermandad de carreteros de Burgos-Soria”. (ésta característica de la principal actividad en Quintanar de la Sierra podría haber dado origen al escudo con Tres Carretas que encontrara Don Evaristo Madero en Mexico entre sus documentos familiares y que él tomara como el escudo de su familia).

En el libro de noble linaje que acreditaba su alcurnia familiar dice: “Por orden de Su Majestad Católica, certifico a los que la presente vieren, que de las familias Nobles de España, entre los mas exornados de lustrosas prerrogativas y notorio esplendor, se hallan los ilustres De Bernabé y Madero”.

En 1719, Joseph de Bernabé y Madero contrajo matrimonio en la iglesia Mayor con la hija de unos comerciantes franceses instalados en nuestra ciudad, el matrimonio formado por Rafael Ricart y Clara Martel. La esposa, Margarita Rosa Ricart, nacida en Marsella, era como él, emigrante, llevando varios años residiendo en El Puerto. De este enlace nacieron media docena de hijos.

En aquellos años no nadaron en la abundancia, debiendo trabajar duro para poder criar con salud y dar una buena educación -como así lo hicieron- a su prole. En su testamento, Don Joseph indica que el capital aportado en su boda, fue: “…no mas que la ropa de uso y algunos muebles y enseres de corta consideración y aunque durante esta unión se adquirieron algunos bienes (estos) se consumaron en la manutención de mi familia.”

(Hay que tener en cuenta lo que ocurre con los nombres en esta familia y en todas las de aquella época, a modo de ejemplo, cito que en Abril de 1811, en un juicio se le llama a declarar como testigo a Juan Madero en una causa contra el Sr Angel Monasterio.
El oficio del Sr Dn. Josef Rodríguez, Capitan del R1 Cuerpo de Artillería solicita que declare en esta causa el Sr Josef Madero (Nótese la diferencia de Nombres utilizados).
Al momento de declarar, menciona que su nombre es Josef Bernabé y Madero, caballero maestrante de la R. De Ronda y Sub teniente del Batallon de Voluntarios Honrrados del Puerto de Santa Maria.
Luego menciona a su hijo Don Juan Nepomuceno, pero cuando Firma la declaración lo hace como Juan J. Bernabé y Madero.)

Don José de Bernabé y Madero falleció el 24 de diciembre de 1763. De los seis hijos, los cinco primeros fueron varones. Todos ellos, excepto el mayor siguieron el camino emprendido por el padre, ayudándole en la casa de comercio cuando fueron jóvenes y colaborando con la familia, una vez emancipados.

El primogénito, Juan Ignacio, profesó en la Compañía de Jesús, falleciendo en el colegio de dicha orden en Manila.

Manuel, el 2º, casó con Ignacia Fernandez Pacheco y se marcharon a vivir al Reino del Perú.

Joseph Antonio, ó Joseph II para distinguirlo del padre, polifacético y aventurero, casó con una señora de Veracruz y parece que no tuvo hijos legítimos de esa unión, tan solo un aborto que posiblemente convirtiese en estéril a la señora que se llamaba Maria Antonia de Rosas Hernandez. No se ha llegado a determinar si el hijo que le hereda, llamado Antonio Bernabe-Madero es adoptado o natural, de madre soltera. El caso es que fue legalizado como tal, emigrando a Guatemala en 1810 y muriendo allí, aunque sus descendientes por rama femenina retornaron de nuevo y se les puede seguir la pista varias generaciones.

Alejo, residente en Cádiz y casado con Dª Francisca de la Barba (ó Lavadía), Martín que se trasladó a Cartagena de Indias, contrayendo matrimonio con Dª Catalina Gavala y, finalmente, Antonia, que permaneció soltera al lado de su padres y de su hermano Joseph, viviendo en la casa de la calle del Palacio hasta su fallecimiento.

Cuando los hermanos de Bernabé y Madero llegaron a Lima, uno de ellos, Don Alejo, casado con Francisca Laviada viajó a México, donde fue el tronco patriarcal de la familia Madero de México, entre cuyos ilustres descendientes figura Francisco Madero, quien fuera presidente de la República Mexicana.

En cambio otro hermano, Don Manuel de Bernabé y Madero, se dirigió a Potosí, y se dedico a los yacimientos de plata, los cuales fueron heredados por su hijo Juan José de Bernabé y Madero, quien se estableció en Buenos Aires para poder manejar mejor sus negocios.

Juan José de Bernabé y Madero no tardo en convertirse en un vecino ilustre de Buenos Aires, lo que le trajo relaciones con personalidades políticas de la época, y su participación en el cabildo de Buenos Aires, le trajo amistades como la de Benardino Rivadavia, Manuel Belgrano.

De su casamiento con Doña Carmen Viaña tuvo cinco hijos de los cuales dos varones: el mayor Don Juan Nepomuceno, nació en Cádiz en 1810, y el menor, Francisco, nació en Buenos Aires en 1816. Las tres mujeres intermedias se casaron con Luca, Jardín, y la menor Francisca, con Don Matías Ramos Mejía.

Don Juan Nepomuceno Madero tuvo tres hijos, entre los que se destaca Eduardo Madero, el mentor del puerto de Buenos Aires. Dicho puerto, hoy en su honor, se llama Puerto Madero.

Don Francisco, toma su primer apellido utilizándolo como segundo nombre, firmando Francisco B. Madero, y se casa con Marta Ramos Mejía.

Es curioso ver como la rama familiar de Bernabé y Madero que se instalara en países Americanos anularan el primer apellido, y tomaran solo el segundo para su uso:

“Francisco de Bernabé y Madero, hijo menor de Don Juan José, lo mismo que su hermano Juan Nepomuceno, suprimió el De Bernabé de su apellido, y solo firmaba Francisco B. Madero”[4]

“Todos sus nietos (los de José de Bernabé y Madero), verían la luz en América, en donde se establecieron los tres hijos casados (Argentina, México y Colombia), y adoptaron definitivamente el apellido Madero, omitiendo el Bernabé de varonil”[5]

Esta enigmática omisión, que sin lugar a dudas tiene motivos arraigados en toda la familia Bernabé (ahora Madero), será trabajo para futuros historiadores.

Nuestro personaje Joseph Antonio ó Joseph II, descendiente de modestos hidalgos asentados en las riberas del Duero, por línea paterna y de sagaces comerciantes marselleses por la materna, nace en El Puerto de Santa María el 1 de Setiembre de 1725. Cuando traspasó el umbral del medio siglo, después de una vida plena de actividad que le proporcionó una respetable estabilidad económica, querrá adquirir el reconocimiento y la categoría social que al parecer algunos de sus convecinos le negaba, reiniciando los trámites para probar la hidalguía de su familia que comenzara su padre, poco antes de su muerte, en 1761. (Estos trámites están todos ellos contenidos en el voluminoso expediente de probanza de hidalguía, custodiado en el archivo histórico municipal de la ciudad de Santa María).

La residencia de Madero, en Paseo de Julio y Corrientes. (ca.1847)

La residencia de Madero, en Paseo de Julio y Corrientes. (ca.1847)

Hemos encontrado información del hundimiento del Galeón Español “El César” Capitaneado por Josef Bernabe Madero en las costas de Anegada Island en el Mar Caribe en el año 1757 cuatro años antes de su muerte.
Ref.: (EL CESAR, Spanish, wrecked 1757, Captain Josef Bernabe Madero. Ref. Max, 1971: “1757. Spanish merchantman EL CESAR, Captain Josef Bernabe Madero, owned by the Marques de Casa Madrid, was lost on Anegada Island.”)
El vecino de Quintanar, Don Joseph de Bernabé y Madero
En el archivo municipal de Quintanar un “decreto” por el que se hacía pública la donación de un órgano para la Parroquia de San Cristóbal en 1762 die así:
“DECRETO QUE SE HIZO EL DIA 13 DE MARZO PARA CERRAR CAÑUCAR, HACER MARCO DISTINTO PARA MARCAR LOS TAJONES AL PIE DEL TRONCO Y MARCAR TODOS LOS GANADOS VACUNOS Y OTRAS COSAS, AÑO 1762…”
“SE DETERMINÓ Y DECRETÓ QUE HABIENDO DONADO UN ÓRGANO A LA PARROQUIA DE ESTA VILLA GRACIOSAMENTE EL SEÑOR DON JOSEPH BERNABÉ Y MADERO, NATURAL DE ESTA VILLA Y AL PRESENTE VECINO DE LA CIUDAD DE EL PUERTO DE SANTA MARIA Y PARA PODER SOPORTAR ESTA VILLA LOS PRECISOS GASTOS Y SEÑALAR RENTA AL SUJETO QUE HA DE MANEJAR Y TOCAR EL DICHO ÓRGANO Y OTROS GASTOS PRECISOS; QUE POR PARTE DE LOS VECINOS Y MORADORES PRESENTES Y AUSENTES SE DÉ PUNTAL DISPOSICIÓN”.
Recientemente, al escribir para solicitar información sobre este generoso vecino, se recibió del Director del Archivo Municipal del Ayuntamiento del Puerto de Santa María, una extensa carta en la que se señala que allí cuentan con:
“EL EXPEDIENTE DE NOBLEZA DE DON JOSEPH DE BERNABÉ Y MADERO, NATURAL DE QUINTANAR” Que consta de 280 folios (560 páginas) y otro en la misma sección de 4 folios, fechado en 1.795 que pertenece a su hijo llamado José.
Nuestro entrañable e ignorado paisano fue bautizado en Quintanar el día 6 de agosto de 1.687 y fue enterrado en “cañón de fábrica” en la Iglesia Ntra. Sra. de los Milagros, Prioral del Puerto de Santa María, el día 24 de diciembre, (Nochebuena) de 1.763. Había obtenido su ejecutoria de Nobleza en la Chancillería de Valladolid, el 23 de marzo de 1.762
Sus padres fueron Juan Bernabé y Angela Madero. Sus abuelos figuran en el empadronamiento de hijosdalgo de Regumiel, teniendo bisabuelos en Covaleda y Duruelo. (Esto es, que era serrano de “pura cepa”.)
Notemos que la donación fue hecha en las mismas fechas en que obtuvo la ejecutoria de nobleza y un año y medio antes de morir, a los 76 años.
Con estos datos, es justo que el pueblo de Quintanar reconozca la generosidad de JOSEPH DE BERNABÉ Y MADERO, hijo de nuestra tierra, ignorado totalmente hasta ahora, le haga un acto homenaje y le dedique una calle como agradecimiento público, aunque sea con 250 años de retraso.
Gracias a los testimonios que figuran en el expediente mencionado, en este caso el dado por Don Gregorio Felices de Molina, Regidor Perpetuo y Capitán del cuerpo de Milicias Urbanas quien por cierto sería una de las personas que perdieron la vida en el trágico accidente del hundimiento del puente de San Alejandro, ocurrido el día de San Valentin de 1779, podemos conocer parte de la vida y milagros de este avezado marino y comerciante. En su declaración, realizada en Mayo de 1776, dijo saber y le constaba “que el referido se crió desde pequeño en una casa de comercio de esta ciudad, continuando en su juventud y hasta el presente (en dicha actividad), haciendo frecuentes viajes a los Reinos de las Indias, con crecidas dependencias, buena cuenta y correspondencia, crédito conocido y con navío de su propiedad en dicha Carrera que va mandado por sí mismo y actualmente tiene un viaje sin que haya morado en esta ciudad mas tiempo que el que le ha permitido los intervalos de un viaje a otro, constándole asimismo haberse matriculado en el comercio y carrera de Indias, y comprehendido en la Universidad de Cargadores de la ciudad de Sevilla y es actualmente uno de los treinta electores para elección de cónsul del Real tribunal del Consulado de la ciudad de Cádiz, sobre lo cual, a mayor abundamiento, se remite a los documentos que traten en el asunto.”

Esta definición puede ser válida para los restantes miembros de la familia, mayoritariamente instalados en diversos países del continente americano en estos años, los cuales eran y habían sido, experimentados y respetados cargadores de la Carrera de Indias, matriculados en su Universidad y todos ellos compromisarios, en su día, en las elecciones de prior y cónsules de dicho oficio.

En 1754 lo hizo el padre, Joseph de Bernabé Madero; en 1758, Manuel Bernabe-Madero y Ricart, un año después su hermano Martín y en 1765 , finalmente, sería Alejo José, el mismo que intentó construir una fábrica de Zarazas -tejido de algodón- en la ribera del río, frente a la calle Chanca en el año 1770, proyecto que no llegó a buen termino.

… figuran por primera vez empadronados en la casa de la calle del Palacio los Bernabé Madero. La finca está señalada con el número de orden 182 del cuartel de San Agustín, en el padrón eclesiástico de dicho año. Figuran censados Joseph Bernabé Madero, su esposa María Antonia Hernandez, Antonio Bernabé Madero y Juan Nepomuceno Bernabe Madero, Luis Pedro Aguirre y Lario y cinco sirvientes de ambos sexos, entre ellos un esclavo de raza negra llamado Simón Castillo.

En este bloque de personas que ocupan la casa de la calle del Palacio, de aquellos que tienen el apellido Bernabe Madero hay dos que nos resultan desconocidos: Antonio y Juan Nepomuceno. El segundo de ellos es sobrino del propietario, hijo de su hermano Manuel. Su nombre completo es Juan Nepomuceno de Bernabe-Madero y Fernandez-Pacheco. Tiene tan solo nueve años y lleva pocos días en la casa. Su historia es triste, desgraciada… Nació en la villa de Potosí, (Bolivia) o quizás fuese San Luis Potosí, ciudad mas vinculada a los portuenses, en 1778. (Más abajo comentaremos en título aparte la información obtenida de Potosí, Bolivia).

Cuando enviudó su padre, decidió volver al suelo patrio, embarcando ambos en un barco que arribó al puerto de La Coruña. En el viaje enfermó el padre, falleciendo poco después sin haber podido volver a su tierra. Su hermano fue a Galicia a recoger el huérfano, ocupándose de su crianza. Incluso, cuando cumplió los 17 años, antes de entrar en el servicio de quintas consiguió librarle del mismo, demostrando la hidalguía de su familia y el derecho que tenía a ostentarla, asimismo su sobrino, hidalguía que antes no lo indicamos, fue reconocida en Mayo de 1778, fecha en la que el Conde Trigona, a la sazón Gobernador político y militar de esta plaza y Gentil Hombre de Cámara del S.Sr.Infante Duque de Parma certificó la hidalguía del solicitante y de sus descendientes.Puerto-XX-Palacio-Correos-ARCHIVO_CLAIMA20140707_0043_27El otro miembro desconocido de la familia, Antonio Bernabe Madero, continúa siendo una incógnita. Podemos pensar que fue un hijo natural, tenido en la primera juventud de Joseph, con el que se llevaba 21 años, reconocido posteriormente, al tener la certeza de que no tendría hijos en su matrimonio eclesiástico. (Un caso similar a lo sucedido con el II Duque de Medinaceli, hijo natural, legalizado posteriormente cuando comprobó su padre que su única hija no tendría descendencia.). Otra hipótesis factible es el de la adopción, eligiendo de la casa cuna alguno de los allí recogidos. Sea como fuese, el caso es que legalmente y a todos los efectos figuró como hijo suyo, tal como lo prueba la trascripción del acta de su matrimonio, celebrado en la iglesia Mayor Prioral, asentada en el Libro nº 49 de Desposorios, en el folio número 85.

Actualmente, por encargo del arquitecto que está restaurando una casona muy hermosa a la que denominan “Palacio Valdeavellano”, en el que figuran los antepasados Bernabé Madero donde se cita:

“Retrocediendo varias décadas en la narración que nos ocupa, nos situamos en el año 1810. El 5 de febrero de ese año el mariscal Victor, Duque de Dalmacia y Jefe Supremo del ejército francés establecía su cuartel general en nuestra ciudad. Para esa fecha una buena parte de sus habitantes habían huido a Cádiz, donde se hallaban acantonado varios miles de soldados del ejército español al mando de Alburquerque para defender por tierra la plaza de Cádiz, a los que unieron otros tantos voluntarios y combatientes ingleses y portugueses sumando entre todos ellos mas de 20.000 efectivos. Entre los numerosos refugiados civiles de procedencia portuense estaban Antonio de Bernabé y Madero y su familia (La componian su esposa: Catalina Josefa Suarez y Cruzate, con la que había contraído matrimonio en la Iglesia mayor Prioral de El Puerto el 23 de octubre de 1787 y sus hijos Francisco de Paula, de 19 años, Maria Concepción, de 17, Antonia, de 12, Manuel, de 10, Juan Nepomuceno, de 6 y Carolina, de 5. El matrimonio había tenido varios hijos más, cuyos detalles no puedo precisar, los cuales habían fallecido en edad párvula.), que habían sido acogidos en el Real Consulado de Guatemala por Luis Pedro de Aguirre, Asesor titular del mismo quien, tras un corto romance de pocos meses con la mayor de sus hijas se había convertido en su esposo. Dadas las circunstancias, solo pudieron dotar a la hija con algunas alhajas de la familia: un aderezo de perlas y brillantes, varios anillos, un rosario y una cadena de oro, así como las ropas de su uso, tasándose todo ello en 20.000 reales ( La joya de más valor era el aderezo de perlas y brillantes, formado por dos pulseras de 20 hilos, regalo de su tía abuela Antonia, tasadas cada una de ellas en 8.000 reales. En realidad, aunque inventariaron el juego completo, los padres se reservaron una de estas pulseras para cualquier contingencia económica y, en su caso, poderla utilizar como aval o garantía.)

No habían dejado muchos bienes en El Puerto: Una casa en calle Cielos, frente a la de Santa Clara que tenían arrendada al comerciante Antonio Lavalle, cinco aranzada de tierras de plantío y árboles frutales en el pago de Espantaperros, a cuyo cuidado quedó un cuñado suyo, una viña pequeña en los arenales de la costa oeste, de escaso valor y la casa de su mansión, “unas casas principales adquirida por su padre, Joseph de Bernabé Madero en pública subasta, a la que había agregado otro pedazo de terreno anexo, reedificándola hasta ponerlas en el estado de haber sido apreciadas en el mes de marzo de 1796 en 270.000 reales de vellón.”

El pronto embarazo de Concepción hizo que, sumado a la incertidumbre e incomodidad de la situación, la familia tomara una decisión trascendente para su futuro: partir al continente americano, donde tenían familiares cercanos, aparte de su nueva familia política, con intención de instalarse en él. Para Antonio Bernabé-Madero la situación no suponía ninguna novedad ya que acompañó a su padre en numerosos viajes comerciales y pasó grandes periodos de su juventud en dicho continente, de donde regresaría para contraer matrimonio aportando al mismo un capital de 12.000 pesos fuertes “traído de los ganado con mi industria personal en aquellos Reinos.”

Con la ayuda y recomendación de su paisano y amigo el ilustre marino Javier de Uriarte obtuvieron la obligada licencia Real para poder trasladarse la familia en pleno a las todavía posesiones españolas allende el Atlántico, visitando antes de partir la notaría gaditana de don Juan Miguel Villanueva donde realizaron los dos esposos un testamento conjunto, detallando minuciosamente en el mismo las propiedades que dejaban en El Puerto y nombrando como albaceas, aparte ellos mismos a su yerno Luis Pedro de Aguirre y al primogénito de su familia, Francisco de Paula Bernabé-Madero y Suárez. Este documento está fechado el día 19 de diciembre de 1810. Pocos fechas después zarparían rumbo al continente americano, contemplando por última vez desde la balaustrada del navío que los transportaba la línea de costa portuense mientras atravesaban por medio de la formidable escuadra inglesa, bajo el mando del almirante Purvis y de la más modesta española, que dirigía Ignacio de Alava, ancladas en la bahía, atenta a cualquier intervención y vigilante de los navíos desarbolados de la derrotada escuadra francesa, utilizados como cárcel de los prisioneros de guerra.

Ese bebé engendrado en Cádiz y nacido en Guatemala, en cuya iglesia catedral fue bautizado, el 6 de julio de 1811 era Francisco Javier Aguirre y Bernabé (Hemos podido conocer que, al menos, tuvo dos hermanos más: Maria Concepción y Antonio Aguirre Bernabé, que suponemos continuaron viviendo en Guatemala.) Muy joven retornó a Cádiz, dedicándose al tráfico comercial, tras casarse como ya hemos visto anteriormente con Maria del Carmen Larraondo, a la edad de 23 años. Si bien la diosa Fortuna se mostró generosa con el joven matrimonio, que en plena juventud gozaban de un capital considerable (A los bienes reseñados anteriormente hay que añadir una extensa finca en Grazalema, adquirida al contado a su suegro y otra en la Villa de Ribadeo, heredada de sus parientes paternos. Estos inmuebles y haciendas, amén de una importante cabaña de ganado vacuno y caballar que poseía estaban valoradas en una cifra superior a los tres millones de pesetas), en el ámbito familiar la suerte les fue mas esquiva, acabándose la línea sucesoria en la siguiente generación, tras una escalada de desgracias e infortunios que fueron llevando a la tumba, uno tras otro a los hijos y nietos de la millonaria pareja.

En 1835 nació en Cádiz el primer hijo. Un varón al que bautizaron con el nombre del abuelo: Luis Pedro, que fallecería en plena juventud, en 1856, con 20 años recién cumplidos, soltero. El segundo hijo, otro varón al que impusieron el nombre de Ramón María, nació en 1837. Estando la madre embarazada de siete meses del que sería el tercer y último de sus hijos, en los primeros días del verano de 1840, sin haber cumplido los tres años, fallecería. Maria Dolores Aguirre Larraondo, fue la única superviviente de sus hermanos y por tanto, única heredera. Nació el 2 de agosto del año antes citado y casó meses después de cumplir 18 años, el día de la Inmaculada Concepción de 1858 con Manuel Ortiz de Urruela, llevando por dote 216.720 reales en títulos de la Deuda Pública del Estado.

Al poco tiempo vinieron al mundo dos hijas: Mariana y Maria del Carmen Ortiz de Urruela y Aguirre y tres años después de contraer matrimonio, en 1861, enviudó. No acabó ahí la tragedia que perseguía a esta familia. Meses después de fallecer el marido le siguió a la eternidad la menor de sus dos hijas y en 1862 se consumó el drama familiar al perecer la otra. Tenía Maria del Carmen Larraondo tan solo 22 años, pasando el resto de su juventud en compañía de su familia hasta después del fallecimiento de su padre, cuando ya había cumplido 34 años, se atrevió a rehacer sentimentalmente su vida, casando en segundas nupcias con un sevillano llamado Anastasio Martín Suárez (No tenemos ninguna información de él. Se conocieron en la capital hispalense, ciudad en la que residían por temporadas madre e hija en una casa de su propiedad en calle Harinas nº 20, alternando con la casa de la cortijada de Hinojos, la de la Ribera de El Puerto y el domicilio de Cádiz, en calle Aurelia, hoy Duque de Tetuan, 1 y 3. Podemos suponer se tratase de un cazadotes, considerando el distanciamiento que sufrió a partir del enlace con su madre y la dote que le entregó el mismo día de la boda: 200.000 reales de vellón en oro, tomando en equivalencia la casa antes mencionada de Cádiz), del que también enviudaría, sin haber tenido sucesión, falleciendo ella, finalmente, en plena madurez, con 47 años de edad, en la ciudad de Cádiz, el 26 de enero de 1887 (En un primer testamento, redactado en 1871, nombra por albaceas a sus primos los hermanos Manuel y Javier Garcia Valdeavellano Larraondo, deja por herederos a sus padres y en el caso de que hubiesen fallecido separa en dos bloques sus bienes, dejando los procedentes de su padre a sus tíos paternos o sus descendientes y los de la madre, a sus otros tíos y descendientes, con legados personales al cura de Hinojosa y a los parientes pobres de Bilbao. Posteriormente, fallecida su anciana madre en Sevilla siendo ella heredera, asimismo, de sus nada despreciables bienes y habiendo enviudado por segunda vez, parece que encontró consuelo y protección a sus cuitas y sinsabores en el protector manto de la Iglesia, atenta siempre a estas poseedoras de fortuna, modificando el testamento citado y nombrando albacea principal a un presbítero gaditano llamado Francisco de Asís Medina, figurando asimismo sus primos citados y tambien Bernardino Sobrino Larraondo, hijo de su tía Petra que fueron los que dispusieron de los bienes de la rica propietaria, y repartieron los mismo según su criterio, al no existir herederos legales o forzosos).

(fragmento del trabajo que se está terminando sobre la finca denominada Palacio Valdeavellano, que labrara don Pedro Larraondo)

Los orígenes de Juan Nepomuceno de Bernabé – Madero y Fernandez – Pacheco en Potosí (Bolivia).

En Potosí, en 1786 el Ingenio de la Cuesta de Nuestra Señora de la Concepción, pertenece a Ignacia Fernández Pacheco y Escalante, mujer de Manuel Bernabé y Madero, heredera de Estéban Escalante.

María Ignacia Fernández-Pacheco y Díaz de Ceballos, nació en Potosí, allí casó el 28-II-1767 con el Capitán de Caballos Corazas don Manuel de Bernabé-Madero y Ricard, nacido en Puerto de Santa María, en Andalucía (España), el 14-VIII-1722 , hijo de Joseph de Bernabé y Madero, de Quintanar de la Sierra, en Burgos (España), quien obtuvo en 1761 Real Provisión de Hidalguía por parte de la Real Chancillería de Valladolid ; y de Margarita Rosa Ricard, nacida en Marsella, en Francia. En 1756 don Manuel de Bernabé-Madero y Ricard, efectuó un viaje a estas tierras americanas, retornando a España en Septiembre del año siguiente . A comienzos de 1759 efectuaría un nuevo viaje, esta vez a la región del pacífico (el Mar del Sur como se le llamaba).

Establecido en Lima, formó sociedad con Antonio Basilio de la Canal, para introducir ropas de Castilla a Potosí. En dicha villa Imperial de Potosí se establecería luego, casándose primero con doña María Ursula Caballero, la que moriría a los quince días de contraído el matrimonio. Casó por segunda vez, con doña María Ignacia Fernández-Pacheco y Díaz de Ceballos, la que falleció en Potosí el 7-II-1780. De los siete hijos nacidos de este matrimonio, sólo sobrevivió uno: Juan Nepomuceno Joseph de Bernabé-Madero y Fernández-Pacheco, que continúa. Don Manuel de Bernabé-Madero y Ricard, fue integrante del Ilustre Gremio de Azogueros, dedicándose a explotar el ingenio La Concepción, así como rehabilitó otro adyacente para moler metales, ambos en la ribera de Potosí , que su mujer y la hermana de ella Francisca, habían heredado de doña Feliciana Gutiérrez de Escalante . En la milicia alcanzó el grado de Maestre de Campo; fue Juez Diputado del Comercio en 1776, y Alcalde de 2° voto en 1783. En 1786 decidió don Manuel retornar a España, emprendiendo primero el camino hasta Buenos Aires, para luego pasar a Montevideo y embarcar “con mi único hijo lexitimo Juan Nepomuceno Josef, de edad de ocho y medio años” y el negro esclavo Simón en la fragata correo La Diligencia ; tras ochenta días de navegación llegaron a La Coruña, donde al poco tiempo, don Manuel fellece de resultas de un accidente. Su hijo pequeño aún, pasaría a Andalucía, al cuidado de su tío don Joseph de Bernabé-Madero y Ricard. Este llevó prolijamente la correspondencia con los apoderados, que en Potosí, cuidaban de los intereses del niño huérfano , preocupándose además, en que la Marquesa de Haro le remitiese una detenida relación de su ascendencia materna .
Juan Nepomuceno Josef de Bernabé-Madero y Fernández-Pacheco, nace en Potosí el 27-V-1778, con doce días de nacido, en la Iglesia Matriz de dicha villa Imperial. Pasó a España con su padre como ya se ha dicho. Sería declarado exento del servicio militar en 1795 en razón de su hidalguía , y en 1801 ingresaría a la Real Maestranza de Caballería de Ronda . Dos años después, el 12-XI-1803, contrajo matrimonio en Cádiz, con doña María del Carmen Viaña y García, hija de Lugardo Viaña y Viaña, y de Ana García de San Juan . Producido el sitio de Cádiz por las fuerzas francesas, don Juan decidió retornar con su familia a América en Abril de 1810. Tras una breve estadía en Montevideo, pasó a Buenos Aires donde, en 1813, fue electo Regidor Fiel Ejecutor del Cabildo. De 1816 a 1819 se desempeñó en Tucumán, como Intendente General del Ejército del Norte que comandaba el General Belgrano. Luego en Buenos Aires, sería Comisario General de Guerra y Marina. Al sucumbir el poder español en el Alto Perú, partió a su tierra natal; allí el General Sucre le ofreció la cartera de Hacienda que desempeñó hasta Agosto de 1827. Falleció en Buenos Aires el 7-VI-1855. De su matrimonio con María del Carmen Viaña y García, nacieron cinco hijos:

1) María del Carmen Madero Viaña, nacida en Cádiz; fallecida en Buenos Aires, el 10-VII-1884; Casada con Miguel de Luca y Patrón, nacido en Montevideo el 2-VI-1794, y fallecido en Buenos Aires el 16-XII-1874. Con descendencia.

2) Juan Nepomuceno Madero Viaña, nacido en Cádiz el 15-VI-1806; falleció en San Fernando, Provincia de Buenos Aires (Argentina), el 27-XI-1892. Casó en Buenos Aires el 19-I-1831 con María Paula de la Trinidad Varela, nacida en Buenos Aires, el 18-VI-1810, y fallecida en Montevideo el 18-III-1843. Con sucesión.

3) Francisca de Paula Juana Nepomucena Antonia Benita de la Santísima Trinidad Madero Viaña, nacida en Montevideo el 21-III-1811; muerta en Buenos Aires el 30-VII-1888. Casó en Buenos Aires el 18-III-1833 con Matías Ramos-Mexía y Segurola, hijo de Francisco Ramos Mexía, y de María Antonia Segurola y Rojas. Con descendencia.

4) Enriqueta Francisca de Paula Estanislada Rafaela María del Carmen Madero Viaña, nacida en Buenos Aires el 15-VII-1813; muerta en Buenos Aires el 2-VII-1892. Se casó allí el 21-I-1829 con Henry Janvrin, nacido en la Isla de Jersey, y fallecido en Montevideo el 1-V-1837. Sin descendencia.

5) Francisco de Paula Fortunato Estanislao Manuel de la Concepción Madero Viaña, nacido en Buenos Aires el 15-X-1815; fallecido en Buenos Aires el 3-IX-1896. Fue Vicepresidente de la República Argentina (1880-1886). Casó el 19-X-1848 con Marta Ramos-Mexía y Segurola (hermana entera del ya citado Matías Ramos-Mexía y Segurola). Con descendencia.

Información del Archivo General de Indias, Audiencia de Buenos Aires, Legajo 253: “Testimonio íntegro de los autos que se siguen en el Juzgado privatibo de Media-Anata y Lanzas contra el Marques de Aro Governor. que fué de la Prova. de Chucuito. Año 1768”.]

A efectos de demostrar lo que ocurría en esos tiempos con los nombres propios y la forma en que se hacían llamar los personajes que nos ocupan, haciendo mucho mas difícil el armado de la genealogía y el rastreo de los antepasados, mencionaré los siguientes acontecimientos:

En Abril de 1811, en un juicio se le llama a declarar como testigo a Juan Madero en una causa contra el Sr Angel Monasterio.
El oficio del Sr Dn. Josef Rodríguez, Capitan del R1 Cuerpo de Artillería solicita que declare en esta causa el Sr Josef Madero (Nótese la diferencia de Nombres utilizados).
Al momento de declarar, menciona que su nombre es Josef Bernabé y Madero, caballero maestrante de la R. De Ronda y Sub teniente del Batallon de Voluntarios Honrrados del Puerto de Santa Maria.
Luego menciona a su hijo Don Juan Nepomuceno,
Cuando Firma la declaración lo hace como Juan J. Bernabé y Madero.

[1]  Benito Vicente de Cuellar, “El linaje de los Bernabé en el Archivo Histórico de la Real Audienciade Aragón”, en la revista Hidalguía Nro 147, Tomo XXVI, Madrid, 1978. (Extraído de Isidoro J. Ruiz de Moreno, “La estirpe de Madero, los Bernabé y Madero en el Plata”, Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, Buenos Aires, 1990).

[2] “Así lo ha expresado Payo de Villasboas en su Nobiliarchuia Portuguesa, en el folio 296 y Bernabé Moreno de Vargas en sus discursos de la Nobleza de España” (Extraído de “Vida y obra de Don Juan Madero de Héctor Adolfo Cordero).

[3] Pleitos de Hidalguía, Cancilleria de Valladolid, Instituto Luís de Salazar y Castro, Escuela de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria.

[4] Madero Guillermo, “La familia Madero en la historia de la evolución Argentina”, Edición del autor, Buenos Aires, 1977.

[5] Isidoro J. Ruiz Moreno, “La estirpe de Madero, los Bernabé y Madero en el Plata”, Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, Buenos Aires, 1990.

 Fuentes de información:

http://historiadeciudadmadero.blogspot.com.es/2011/10/la-familia-de-bernabe-y-madero.html

http://hernanmadero.blogspot.com.es/

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