EL ECO DEL COMERCIO – 19/08/1838

Esta noticia se publicó días antes de la famosa “Batalla de Covaleda” sucedida el día 12 de octubre de 1838 en las guerras carlistas e isabelinos que nos ayuda a entender un poco mejor como era la tensa situación que se vivía en aquellos días.Galeria militar contemporánea, 1

EL ECO DEL COMERCIO – 19/08/1838

SORIA 11 de agosto.-“El rebelde Balmaseda ha dado con fecha 6 un bando atroz desde Covaleda cuyo punto llama su cuartel general. Por las acciones más indiferentes, é inevitables muchas veces, impone aquel cabecilla pena de 400 palos y aun la capital. En su consecuencia nuestro comandante general don Saturnino Albuin ha hecho publicar en el Boletín de la provincia para que llegue a conocimiento de todos, la circular siguiente: «El jefe rebelde don Juan Manuel Balmaseda, ha hecho circular y publicar en varios pueblos de esta provincia un bando injusto y sanguinario, por las disposiciones que contiene. En él se prodiga la pena de muerte a los honrados habitantes de los pueblos que den parte a mi autoridad de sus movimientos, el país que hace un comercio vergonzoso de su honor y reputación acreditados.

Este cabecilla, sobradamente desconfiado, se ha cubierto de ignominia y vituperio, por el abuso y libertinaje da sus mismos principios, y se ve cada día mas desesperado, y predispuesto a cometer las tropelías y horrores de costumbre. Los pueblos adictos a la justa causa de nuestra inocente reina deben, pues, vivir alerta contra un monstruo semejante.

No, no calificaría la sociedad como fruto de su maliciosa barbarie las desgracias que sobrevienen a las familias, si fuese humano, y dirigiese sus hordas con disciplina, regularidad y buen orden, presidiendo la juiciosa y previsora calma a sus resoluciones; lloraría sí la sociedad los males de la presente guerra, como indispensables y necesarios para conseguir la posesión pacifica de sus venerados derechos, y el disfrute de la seguridad interior que necesita, para que los pueblos progresen bajo el benéfico influjo de las leyes.

Debo hablar a los pueblos todos de esta dócil provincia, el lenguaje de la verdad y de la convicción; debo excusarlos todo peligro, advertirles todo error ó grave falta que les comprometa, porque mi misión es trabajar con tesón y fervoroso anhelo en su beneficio, protegerles con el apoyo de mi autoridad, y dirigirles a la voz con mi consejo, para que no se dejen alucinar ni sucumban jamás a las exigentes prevenciones que les impone aquel rebelde en su citada circular.

¿Ni qué ventajas reportarían los pueblos de una servil y ciega obediencia a sus mandatos? las de ser espectadores fríos de desgracias infinitas, manarían secas las fuentes de su prosperidad y subsistencia, el quebrantamiento horrible del derecho de gentes, y el desprecio de las leyes, de la humanidad y de la naturaleza, porque vieran la desolación de las familias, los clamores de la orfandad, de la viudez y de la ancianidad desvalidas, y una sombra desfigurada de la sociedad.

Los pueblos de esta provincia, ni pueden contemplar sin estremecerse un estado semejante, ni su honradez y filantropía puede desear a tanta costa la dominación de este rebelde. Yo les excito, pues, a que me denuncien con exactitud sus miras, planes y movimientos; y como autoridad superior militar, encargada de pacificar los pueblos que se me han encomendado, les impongo esta obligación como necesaria para reglar mi conducta ulterior, a fin de no dejarles aislados sin la protección conveniente, y prohíba den cumplimiento a ninguno de los diez artículos que comprende su circular, bajo las responsabilidades y penas impuestas en reales órdenes y bandos vigentes.Galeria militar contemporánea, 1

Con retención del mando militar da esta provincia, voy sin detención a ponerme al frente de las decididas y entusiastas tropas de la Sierra, para operar decididamente contra la canalla; y marcho con la lisonjera esperanza de que en breve será exterminada ó tendrá que abandonar sus naturales guaridas con oprobio para verla gemir algún día entre las angustias y parasismos de una muerte indigna de los héroes. Yo le perseguiré sin cesar, acecharé sus pasos para obligarle al combate, y sabré penetrar donde quiera que se oculte, por que mi dicha se cifra en ser útil a mi patria, y aspirar a la gloria de que se diga por los hombres de bien, al recordarme, «Álbuin por su actividad es digno de la gratitud pública, porque salvó a los pueblos de una furia semejante.»

A los señores comandantes de armas de esta provincia, jefes y oficiales de los cuerpos, a las valientes tropas de mi mando, les cabrá no pequeña gloría en la empresa que proyecto, si como lo es pero, me prestan su mas eficaz cooperación. Cada uno en el círculo de sus deberes, puede acreditar de nuevo su decisión, secundándome los primeros partes con puntualidad y exactitud, y obedeciendo ciegamente las ordenes que les comunique, y hacienda que reine en aquellas (como lo espero de su civismo y sensatez) la disciplina y buen orden que tanto se recomienda para el éxito feliz de las grandes empresas.

Habitantes de esta provincia: Los que degenerando de la estimable calidad de buenos patricios, cometen una acción perjudicial al estado y a la causa pública, son aleves y reos de traición; toda falta grave sabré castigarla con la severidad de las leyes sin contemplación. Vosotros que conocéis mi carácter, excusadme un compromiso que puede seros fatal. Yo os recomiendo los deberes sociales por última vez, ¡y ay de los que despreciando estos, y 1a sinceridad de mi corazón, ultrajen a la sociedad con su criminal conducta en un asunto de tanta trascendencia para la provincia, haciéndose sordos a la voz de su comandante general!

Soria 13 de agosto de 1838. Saturnino Albuin.

Galeria militar contemporánea, 1

IDIEM 15 de agosto.- La facción Balmaseda permanece en los pueblos de Ontoria y S. Leonardo, molestando con sus exacciones a todos los inmediatos. El 14 del corriente recibió oficio el alcalde de S. Esteban de Gormaz, firmado por Luis Barrio, comisionado que se titula para la recolección de granos, pidiéndole 18 fanegas de trigo e igual número de cebada que deben poner en S. Leonardo para el 16, imponiéndole pena de la vida si no lo hace, si da parte, ó si llega a ser interceptado el oficio, y viniera a poder de nuestras tropas.

Regularmente saldrá mañana mismo de esta capital el señor brigadier Albuin a tomar e1 mando de las fuerzas que operan en la sierra: su celo y actividad, el conocimiento que tiene del país, sus relaciones y el prestigio que en él tiene, me hacen esperar resultados satisfactorios.

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en DOCUMENTOS, FOTOS, PRENSA y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a EL ECO DEL COMERCIO – 19/08/1838

  1. Pingback: HISTORIA DE COVALEDA CUMPLE 3 AÑOS | HISTORIA DE COVALEDA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s