ANOTACIONES SUELTAS PUBLICADAS SOBRE COVALEDA – I

A lo largo del tiempo he ido reuniendo numerosas anotaciones que han sido publicadas y que tienen algún tipo de relación con Covaleda, unas son anotaciones propias y otras son de amigos que sabiendo de mi interés por la historia de Covaleda me las han ido pasando, las cuales les agradezco a todos ellos, que por temor a olvidarme de alguno prefiero no nombrar.

Estas anotaciones no tienen un orden concreto, ya que eran base para futuras investigaciones pero por si a alguien le está entrando el gusanillo de investigar un poco sobre la mucha historia que tiene nuestro pueblo, aquí las comparto con todos, y ya saben que si quieren mostrar el resultado de esas investigaciones, aquí tienen un sitio donde hacerlo.

Covaleda, Soria, 9/8/1913vista desde el campanario de la iglesia

Covaleda:

  Municipio. Se encuentra situado junto al Duero y en las laderas del Urbión, en una suave loma a una altitud de 1.214 metros, cincuenta kilómetros de Soria y su término ocupa 104,4 kilómetros cuadrados. Se accede a ella por la N-234 tomando en Abejar la carretera local SO-840 que lleva hasta Molinos y allí se toma la carretera de la derecha SO-850.

En la Edad Media toda la zona era famosa por los reyes pues cuando no estaban guerreando venían a cazar en sus montes. En la actualidad sus montes siguen teniendo una merecida fama y son punto de referencia en cualquier recorrido medioambiental sobre la provincia. Por su término pasa el recién nacido río Duero cuyo cauce va bordeando idílicos paisajes de pinar y rocas. La belleza de sus aguas se la otorga las enormes masas forestales y las cristalinas aguas del recién nacido río Duero que junto a multitud de arroyos y fuentes, crean un ambiente mágico en el que crecen helechos y pinos sobre rocas de formas enigmáticas.

07 procesion san lorenzo principios de siglo

            Gentilicio:

A sus habitantes se les llama bretos o bretones, y debe este gentilicio a una legendaria colonia bretona que se instaló en estas tierras, de lo que no hay constancia real. Según María Isabel y María Luisa Goig Soler en Soria pueblo a pueblo (1.996) el gentilicio oficial es covaledenses y el otro el apodo que derivaría de la presencia de los asentamientos celtíberos, aunque sus habitantes están tan orgullosos de llamarse bretos que lo han tomado como gentilicio oficial. Ellos mismos reconocen ser de otra raza y tan fuertes que así justifican el refrán “El que se casa en Covaleda, mujer y mula lleva”. José Antonio Pérez-Rioja en El alma de Soria en el lenguaje (Colección Temas Sorianos nº 50. Edita Excma. Diputación Provincial de Soria, Soria, 2.005, página 139) ofrece además el gentilicio de covaledos.

            Toponimia e Historia:

Eleuterio Carracedo Arroyo en Toponimia de la Tierra de Soria. (Ediciones de la Excma. Diputación Provincial de Soria. Colección Temas sorianos nº 32. Imprenta Provincial de Soria, Soria 1.996, página 53) afirma que el topónimo “señala un lugar abundante en cuevas y así ocurre en este caso”, aunque también lo relaciona con el latín Covalaeta. Francisco García Berlanga (Cultura iberoeuskérica. El euskera fue la lengua primitiva de España. Edición del propio autor, 1.992, página 453) recoge algunas palabras euskeras como Cobiella, Coviella o Corbella, que significan cercado en alto y que quizá pudiera ser la forma antigua del topónimo que, por cierto, recuerda a la forma antigua, Coballieda, con la que se llamó antaño a la actual iglesia de Nuestra Señora del Espino en la capital.

Los restos arqueológicos indican que el lugar ha sudo poblado ya desde tiempos inmemoriales, si bien los estudios arqueológicos no son del todo concluyentes y a menudo, la historia resulta un tanto compleja al existir pocos datos que nos hablen realmente de Historia, y en cambio sí que hay muchos mitos y leyendas.

cabeza-02

Según una información de prensa de Diario de Soria 23/02/2.002, un grupo de paseantes entre los que se encontraba Santiago Escribano localizó un una cueva ubicada a unos tres metros de altura del suelo, un depósito de tres hachas de piedra y cuatro puntas de flecha. El mismo artículo decía, sin informar fuente, que se fechaban a finales del Paleolítico (Epipaleolítico), hace unos doce mil años, que correspondían a un Hombre de Cromagnón. También dice que se las han prestado a unos arqueólogos de Madrid para que les apliquen la técnica del Carbono 14.

Hay rocas con grabados rupestres tan poco significativos que no han sido tomados en consideración, (Alfredo Jimeno Martínez en Historia de Soria (Centro de Estudios Sorianos, 1.985, página 104)) afirma que en el paraje la Cueva de los Medranos se han encontrado armas metálicas correspondientes al periodo del Bronce final (1.200-700 a. C.).

También dice Alfredo Jimeno Martínez en Historia de Soria (Centro de Estudios Sorianos, 1.985, página 117) que en los lugares conocidos como el Paso de los Arrieros y el Pozo de San Millán, existen restos de unos edificios de forma rectangular de aparejo denominado “ciclópeo o megalítico” que son anteriores a la etapa celtibérica (VI al III a. C. según Blas Taracena Aguirre (Carta arqueológica de España. Soria, edita el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Diego Velázquez. Madrid 1.941)), aunque creo (N. del A.) que los del paso de los arrieros fueron destruidos en las tareas encaminadas a repoblar de pinos el lugar. Taracena dice que se trata de cuatro construcciones en rectángulo irregular de piedra seca.

De la época celtibérica hay restos constructivos y tumbas antropoides excavadas en el Onsar de Pedro García, sepulturas antropomorfas en el Pozo de San Millán, aunque estas dos últimas más parecen de la Alta Edad Media, en el Portillo de Cabeza del Fraile y en la Cueva de los Morales.

Ángel Terrel Cuevas en De Covaleda y para Covaleda, (citado en un artículo de prensa, dice que Covaleda está emparentada con los Turacenos. Otros dan por seguro que el topónimo es de origen vasco.

En las inmediaciones del pueblo existe un lugar llamado Pozo de San Millán donde se han localizado tumbas antropomorfas excavadas en la roca y que al parecer fue la necrópolis de un despoblado llamado Velilla, documentado antes del siglo X. José Manuel Rodríguez Montañés en el Catálogo de la Exposición Soria Románica. El arte Románico en la Diócesis de Osma-Soria, celebrada en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de El Burgo de Osma del 27 de junio al 30 de septiembre de 2.001 (edita la Fundación Santa María la Real, Centro de Estudios del Románico, página 53) dice que el Conde Gonzalo Núñez de Lara cedió en 1.095 la iglesia desierta de San Millán de Villeta, entre Covaleda y el Duero, a al monasterio de San Millán de la Cogolla.

Tumba Onsar de Pedro García

Tumba Onsar de Pedro García

Carlos de la Casa Martínez (Las necrópolis medievales en la provincia de Soria. Edita Junta de Castilla y León, Excma. Diputación Provincial de Soria y Asociación Española de Arqueología Medieval. Valladolid, 1.992, página 80) estudió su necrópolis, tres tumbas excavadas en roca fechadas en la Alta Edad Media, pero no cree que pertenezcan a la necrópolis de una población estable, pues afirma que tan escaso número de tumbas debe corresponder a “un grupo itinerante de hacendados”.

En la roca que asienta la iglesia parroquial también hay sepulturas antropoides excavadas en la roca que pueden pertenecer a la misma época.

 Según Gonzalo Martínez Díez (Las Comunidades de Villa y Tierra…página 157), en 1.095 año se conoce la primera referencia escrita sobre Covaleda y Duruelo, cuando el conde Gonzalo Núñez de Lara y su esposa doña Godo -los mismo que seis años antes habían otorgado el Fuero de Andaluz- donan al monasterio de San Millán de la Cogolla, las aldeas de Covaleda y Duruelo así como de la iglesia de Velilla o Villeta que, bajo el título de San Millán, se encuentra entre el Duero y Covaleda y que entonces estaba despoblada.

 Dice Máximo Diago Hernando (Soria en la baja edad media: Espacio rural y economía agraria Editorial Complutense, Madrid 1.993, página 25), que Covaleda fue aldea independiente hasta que por compra, fue adscrita a la Tierra de Soria. Parece probable que estos sucediera antes del reinado de Alfonso X el Sabio a finales del XIII, pues este rey dio a Covaleda algunos terrenos en exclusiva para ellos, lo que ocasionó varios pleitos entre Covaleda, Soria, Vinuesa y Duruelo, a los largo de los siglo XIV y XV. Pese a estar en Tierra de Soria no aparece en el censo de Alfonso X de 1.270 (¿Y en el Censo de la Concordia de 1.350?), pero luego llegó a formar parte de ella dentro del Sexmo de Frentes.

 En aquella época y a lo largo de toda la Edad Media, Covaleda y toda la zona de pinares fue muy querida por los reyes pues cuando no estaban guerreando venían a cazar en sus montes.

 Como integrantes de la Universidad de la Tierra de Soria, perteneció al Sexmo de Frentes.

 Miguel Martel en Canto tercero de La Numantina y su comento… página 140, afirma que la ciudad de Ávila fuera repoblada con montañeses venidos de Covaleda y de las Cinco Villas de Cameros.

 Según el Diccionario Geográfico de España, realizado por Tomás López a fines del XVIII, recogido en José María Martínez Frías El Gótico en la provincia de Soria. Arquitectura y escultura monumental (Ediciones de la Universidad de Salamanca, Salamanca 1.980) página 443, “Al oriente, está la ermita de la Virgen del Campo, iglesia en la antigüedad de los Monjes Benitos de Oña, en el Arzobispado de Burgos, de quienes fue este pueblo y territorio y después la vendieron con todos los privilegios y acciones a los vecinos de el”.

Detalle de la torre campanario de la Iglesia a principios del siglo XX

Detalle de la torre campanario de la Iglesia a principios del siglo XX

En la guerra de la conquista de Granada sus carreteros transportaron armas y los Reyes Católicos en reconocimiento les concedieron varios privilegios, como el de “poder soltar a pacer y descansar sus ganados por cualesquier pastos no haciéndolo en los panes y vinos” y que no les cobrasen portazgo cuando se hallaban en el servicio real.

 En 1.550 se firma una sentencia por la que se reconoce que el monte pinar de Covaleda fue comprado por sus vecinos y les corresponde de derecho.

 Según Loperráez (leído en un artículo de prensa ya que no lo he tomado del original), Covaleda es un pueblo pobre y miserable dedicado a la carretería y trashumancia pequeña escala, pero también dice que los hombres son bastante ociosos y poco propicios a dedicarse a la siembra, por lo que es a la mujer a quien corresponde trabajar. De ahí es de donde puede venir el refrán “Quien casa en Covaleda, mujer y mula lleva”. Dice que hay abundantes pastos pero no hay ganado y la relación con los pueblos limítrofes es escasa debido a las malas comunicaciones y a malas amistades.

 María del Carmen Pérez de Guinea en Estudio sobre la sociedad soriana en el siglo XVIII (Consejo General de Castilla y León, Valladolid, 1.982, página 181) recoge datos del Catastro de la Ensenada (1.752) y dice que era una aldea de realengo de la jurisdicción de la ciudad de Soria, entonces habitado por ciento ochenta y tres vecinos, dieciocho viudas. De la profesión de sus habitantes, destacan los carreteros y conductores, fabricantes de puertas, pastores, zapateros, aserradores, molineros… Había hospital para pobres transeúntes, taberna, tienda de mercería, tienda de abacería, mesón y carnicería.

 Cuenta una leyenda que una mujer preparó un veneno con el que envenenar la comida de los franceses durante la Guerra de la Independencia, aún a sabiendas de que su propio hijo comería de ella. También dicen que sus montes fueron escenarios de varias guerrillas comandadas por el mítico cura Merino.

Buena parte del pueblo de Covaleda fue destruido por un incendio acaecido el 6 de octubre de 1.923 que quemó hasta un centenar de buenas casonas pinariegas. No hubo daños personales pero los materiales se calcularon en unos dos millones de pesetas. Tomás Pérez Frías en Aurelio Rioja de Pablo: artista fotógrafo (1888-1949) (Ediciones de la Excma. Diputación Provincial de Soria, 2.010, página 118) dice que el incendio sucedió en la madrugada del 6 de septiembre de 1.923 y tendrá razón pues cita prensa del 10 del mismo mes. El incendio comenzó en casa de Felisa Tejedor, la tía Períjula, y afectó a 93 casas. El comentario de Tomás viene a cuento de que Aurelio Rioja donó una lámina en marcada de San Saturio para subastarla y con ello ayudar a los damnificados.

LA VERDAD 11-09-23 01

El 8 de marzo de 1.924 el rey Alfonso XIII firma la ley del Estatuto Municipal impulsada por Calvo Sotelo, que será publicada al día siguiente en la Gazeta de Madrid. En su artículo 159 dice que respecto a los aprovechamientos y bienes comunales de los pueblos, que todos los vecinos empadronados gozarán de los mismos beneficios sin que se tengan en cuenta condiciones de vinculación o arraigo. En las tierras sorianas sujetas a los repartos conocidos como suertes, y particularmente en Covaleda, dicha medida levantó mucho revuelo pues para percibirlos en cada pueblo viene a exigirse una serie de requisitos adicionales, pero conforme a la ley, todos los vecinos tenían igual derecho. Como no podía ser de otra forma, al poco tiempo chocaron los interese entre los partidarios de la ley y los de la costumbre local, lo obligó a acudir a los tribunales a muchos particulares contra sus ayuntamientos. El pleno del ayuntamiento de Covaleda de 11 de septiembre de 1.928 acordó solicitar a los poderes públicos la modificación del citado artículo, petición a la que pronto se le unieron las de otros ayuntamientos de la zona de Pinares. Finalmente, un Real Decreto de 8 de abril modifica la redacción del polémico artículo 159 en el que se dan por satisfechas las peticiones de los ayuntamientos afectados. De José-Miguel García Asensio en el artículo De cuando Covaleda cambió una ley (Revista de Soria IIª época nº 53, página 67).

 El 20 de abril de 1.930 Ángel Terrel dirigió la recién creada Banda Municipal, por él creada.

 Durante la etapa franquista se instalaron en sus montes grandes campamentos juveniles. El propio Franco visitó el pueblo, siendo jefe del Estado, en agosto de 1.948.

 La bandera de Covaleda, aprobada por la diputación en 1.998, tiene fondo blanco sobre el que aparece el escudo de la localidad. Éste está dividido en dos partes verticales, en la izquierda, en campo de plata, presenta un pino albar de color marrón para el tronco y verde para las hojas. En el lado derecho, sobre campo de gules, aparece un castillo dorado, almenado y mazonado en sable, sobre el que aparece la cabeza real de Alfonso VIII en azur y sable. Todo el escudo aparece coronado por la corona real.

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en DOCUMENTOS, FOTOS, LIBROS, PRENSA y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a ANOTACIONES SUELTAS PUBLICADAS SOBRE COVALEDA – I

  1. Pilar Alonso dijo:

    Estoy encantada de saber tantas cosas de mi pueblo. Enhorabuena y agradecida en nombre de mi familia también, por todo lo que hace porque este pueblo y sus gentes, permanezcan en la memoria.

  2. Pingback: HISTORIA DE COVALEDA CUMPLE 3 AÑOS | HISTORIA DE COVALEDA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s