GEOGRAFÍA, DESARROLLO Y MEDIO AMBIENTE EN LAS CONCENTRACIONES TECNOLÓGICAS EN SORIA. UN ANÁLISIS TERRITORIAL DE LA CALIDAD DE VIDA – I

Hace unas pocas fechas, cayó en mis manos, por casualidad, un interesante trabajo de fin de carrera el cual realiza una profunda investigación sobre el trabajo y los medios de vida en la provincia de Soria. Este extenso trabajo de más de mil folios, analiza, estudia y propone soluciones para un mejor desarrollo laborar en toda la provincia de Soria. El estudio fue realizado en el año 1989, por lo que nos sirve para analizar, 25 años después, en que se ha fallado (si es que se ha fallado en algo) y sobre todo en estudiar como podemos hacer que la zona de pinares vuelva a resurgir, volviendo a convertirse en ese foco industrial que era en los años 70 y 80, lugar donde no faltaba el trabajo y la economía, si no era boyante en muchos casos, por lo menos no se pasaban apuros.

El trabajo completo supera las 1000 páginas, por lo que únicamente publicaré lo relativo a la zona de pinares que es la que nos interesa.

Espero y deseo que su lectura y análisis nos sirva a todos, y sobre todo a los que tienen que mover los hilos para encontrar una solución al problema de la despoblación y la falta de empleo en nuestra zona.tSERRERIAS - 6

DEPARTAMENTO DE GEOGRAFÍA, UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

 GEOGRAFÍA, DESARROLLO Y MEDIO AMBIENTE EN LAS CONCENTRACIONES  TECNOLÓGICAS Y EN SORIA. UN ANÁLISIS TERRITORIAL DE LA CALIDAD DE VIDA

Tomo III

Tesis doctoral de Fernando MOLINI FERNANDEZ

Director: Dr. D. Antonio LÓPEZ GÓMEZ

MADRID JULIO DE 1989

ÍNDICE TOMO III

XIX- VALORACIÓN ECOLÓGICA Y ECONÓMICA DE LAS UNIDADES DEL ESPACIO CENTRAL

XX.- TIERRA DE PINARES: MODELO MODERNO Y EQUILIBRADO

1.- Un desarrollo endógeno rural cualitativamente valioso y bastante ignorado

2.- Habitat con núcleos urbanos equilibrados

3.- Cooperativas y fábricas de Duruelo: ¿un Mondragón en potencia en otras circunstancias y sin sus secuelas negativas?.

4.- La-industrialización de otros municipios.

5.- Economía diversificada con impactos medioambientales por lo general poco relevantes

XXI- TECNOLOGÍA ADECUADA A LAS CARACTERÍSTICAS SOCIOECONÓMICAS Y TERRITORIALES

1.- Singular capacidad emprendedora e innovadora, con empleo de tecnología adecuada

2.- Evolución y difusión de las cooperativas

3.- Importación y exportación de bienes

4.- Tecnologia intermedia progresivamente sofisticada

5.- Entramado de relaciones con multiplicación de las iniciativas

6.- El papel de la formación

XXII-TENDENCIA HACIA UNA MAYOR CONEXIÓN CON LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y UNA MEJOR ADECUACIÓN TERRITORIAL

1.- Posible insuficiencia tecnológica a largo plazo

2.- Demanda, rentabilidad, mano de obra y tecnología

3 . – Las empresas exógenas

4.- Objetivos de la sofisticación tecnológica

XXIII-DIAGNOSTICO DEL MEDIO FÍSICO DE LA TIERRA DE PINARES DE SORIA

1.- Aprovechamiento de los recursos básicamente respetuoso con el medio físico

2.- Valoración ecológica y económica de Pinares/Urbión

4.- Pugna por lograr explotaciones óptimas desde el punto de vista ecológico y económico

XXIV-CONCLUSIONES

1.- Calidad de vida desde la óptica territorial en reformulación permanente

2.- Tecnología, bienestar, desarrollo y medio ambiente

XXV- BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA CON EL IMPACTO TERRITORIAL DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

1.- Desarrollo regional y nuevas tecnologías

2.- La promoción de la innovación tecnológica por naciones, regiones o comunidades locales

XXVI-BIBLIOGRAFÍA Y CARTOGRAFÍA DE SORIA

1.- Bibliografía

ANEXO

I.- Cuestionario de las entrevistas realizadas a las cooperativas y empresas líderes de la Tierra de Pinares de Soria

antigua serreria

XX.- TIERRA DE PINARES;  MODELO DE DESARROLLO MODERNO Y EQUILIBRADO.

1.- UN DESARROLLO ENDÓGENO RURAL CUALITATIVAMENTE VALIOSOS Y BASTANTE IGNORADO.

Por Tierra de Pinares se conoce a un territorio montañoso y forestal que se  extiende al noroeste de Soria y sureste de Burgos. Para una visión global de tipo histórico que llega hasta comienzos de los 60 puede verse la tesis doctoral de J. M. Gerard Kleinpenning[1] y sobre la zona del SE de Burgos el trabajo de Antonio López Gómez sobre el colectivismo agrario en las montañas burgalesas[2].

Esta investigación se refiere casi en exclusiva a la parte soriana, que es la que en los últimos tiempos ha experimentado un desarrollo industrial rural particularmente interesante. Desde un punto de vista cuantitativo y sectorial podría considerarse un proceso insignificante por tratarse de núcleos de población y de empresas pequeñas, pero resulta cualitativamente valiosos por su carácter de endógeno, por estar basado en gran medida en cooperativas, por haber sido básicamente respetuoso con el medio físico y por ser competitivo mediante en una tecnología intermedia. La Tierra de Pinares soriana representa el modelo socioeconómico más avanzado de la provincia, siendo el que cuenta con más iniciativas y tiene un desarrollo más autóctono, especializado y refinado. Se trata de un tipo de crecimiento que aquí se ha denominado “moderno-equilibrado”, moderno porque ha sabido racionalizar la explotación del entorno, equilibrado porque lo ha hecho sin destruirlo.

La bibliografía sobre el desarrollo endógeno rural, así como la referida a la industrialización de la zona, ofrecen un panorama distinto al que aquí se descubre, explicándose en gran medida porque el proceso de creación de cooperativas es relativamente reciente, datando sobre todo de finales de los 70 y comienzos de los 80.

En primer lugar, la mayor parte de los autores dan preeminencia a la parte de burgalesa sobre la soriana (a la que muchas veces ni consideran), siendo indicativo el que a este proceso de desarrollo endógeno se le conozca por el nombre de un municipio de Burgos, el de Quintanar de la Sierra, siguiendo la denominación difundida por Antonio Vázquez Barquero[3].

En segundo lugar, el notable movimiento de cooperativas del mueble y de otros sectores de Duruelo pasa inadvertido en los escritos relacionados con el tema. Así, Fernando Mañero en su excelente visión panorámica sobre la industria en Castilla y León menciona la fabricación de conservas en Navaleno y, en relación al sector de la madera, «los talleres y fábricas de Salas y Quintanar en la Sierra burgalesa, de Navaleno, Covaleda y San Leonardo en la Pinariega soriana y de Cuéllar, Iscar y Portillo en la Tierra de Pinares de Segovia y Valladolid»[4]. No menciona a Duruelo de la Sierra, el núcleo que ahora se ha convertido en el mejor ejemplo a imitar, lo que no es de extrañar porque las estadísticas sobre la industria son altamente deficientes y poco fiables, como él mismo ha recalcado sobradamente, entre otros lugares en la introducción y epílogo de ese libro.

En tercer lugar, la industria maderera de Burgos parece mostrar un menor nivel de dinamismo y desarrollo que su homologa de la Tierra de Pinares de Soria, no conteniendo ninguna cooperativa ni industria de fabricación de muebles.

El sector industrial agropecuario burgales ha sido descrito como directamente relacionado con los recursos locales, estando compuesto de establecimientos de primera transformación, lo que resulta “patente en el caso de la industria maderera, ubicada en zonas mal comunicadas y con un reducido mercado local”[5]. La situación de vinculación a los bosques de la zona y de ser fábricas de primera transformación no se ajusta a las características de las principales cooperativas e industrias aquí analizadas, aunque si al gran número de serrerías que complementan el tejido industrial. Por el contrario, las fábricas de muebles sorianas comparten las dificultades de comunicación y el escaso mercado local, pero esto no les representa ninguna desventaja locacional, al menos percibida por ellas como tal. De esto es muestra el que exportan su producción a mercados lejanos, en bastantes ocasiones internacionales, a la vez que en la mayoría de los casos importan la madera de otras áreas geográficas, incluyendo a veces de países tropicales.

En quinto lugar el proceso de industrialización de Quintanar de la Sierra ha sido a veces descrito como que afecta a un área, lo que incluirla a la zona soriana, pero con algunos rasgos erróneos, principalmente: dependiente de recursos primarios locales, algo ya rechazado en el párrafo anterior; especializado en un único sector, lo que no es del todo cierto en el caso de Navaleno, con una fábrica de conservas, ni en el de Duruelo, donde existe una cooperativa de embutidos y otra de confección; y con un bajo grado de industrialización de los recursos naturales, que no se cumple en ninguno de los núcleos con cierto carácter urbano de Soria[6].

En sexto lugar parece que hasta ahora nadie ha aprestado demasiada atención a los aspectos que aquí se consideran esenciales, como son: la relación del proceso de desarrollo endógeno con el medio físico; la adecuación a las características del lugar de la tecnología de tipo intermedio allí emplea, sin olvidar la introducción de nuevas tecnologías cuando resulta necesario para mantener la competitividad; y el protagonismo de las cooperativas.

Los principales rasgos de este espacio son:

1.- Habitat con núcleos urbanos equilibrados.

2.- Economía diversificada, con industrialización endógena protagonizada por cooperativas.

3.- Singular capacidad emprendedora e innovadora, con el empleo de tecnología adecuada.

4.- Tendencia hacia una mayor conexión con las nuevas tecnologías.

5.- Aprovechamiento de los recursos básicamente respetuoso con el medio ambiente.

6.- Pugna por lograr explotaciones óptimas desde el punto de vista ecológico y económico.

La Tierra de Pinares de Soria está constituida por las unidades de Pinares/Urbión (1.1) y Pinares/San Leonardo (4.2). El medio físico de la unidad 4.1 presenta bastantes similitudes, pero no forma parte de ella por carecer de muchas de sus principales características socioeconómicas, aunque si está englobada en su área de influencia (mapa 30).calles 02

2.- HABITAT CON NÚCLEOS URBANOS EQUILIBRADOS

Paisajísticamente la Tierra de Pinares de Soria es un espacio montañoso cubierto por una mancha casi continua de bosque, cuyos principales claros corresponden a los núcleos urbanos, con sus edificaciones y la corona de prados que los envuelve. El hábitat se concentra en pueblos relativamente grandes en el contexto de Soria, destacando cinco de ellos (Covaleda, San Leonardo de Yagüe, Duruelo de la Sierra, Vinuesa y Navaleno) , que van desde algo más de los 2.000 habitantes a algo menos de los 1.000, sin que ninguno haya crecido a expensas de los demás.

Por lo tanto, presenta un poblamiento disgregado en varios núcleos con cierto carácter urbano, que son lo suficientemente grandes como para proporcionar a la población un considerable nivel de confort y diversidad de servicios, pero a su vez lo suficientemente pequeños como para no alterar de manera sustancial el rico y frágil equilibrio ecológico de la zona, ni generar deseconomias de escala.

Su densidad de población es elevada respecto a la mayoría de las unidades ambientales y naturales de la provincia, estando en relación a su superficie entre las 10 con más habitantes (tabla 2). La unidad 4.2 cuenta con 9,6 hab/km2, muy cerca de la media provincial de 9,7 hab/km2, mientras que la unidad 1.1. alcanza los 17,5 hab/km2. Son cifras que para Soria pueden considerarse altas, resultando notorias si se tiene en cuenta que prácticamente la totalidad de su suelo está cubierto por bosques.

La mayoría de la población vive concentrada, especialmente en el caso de la unidad 1.1 en que su poblamiento está muy integrado en torno a los núcleos con industrias y servicios, pudiéndose tomar como tipológicamente definitivo.

En la unidad 4.2 este proceso está bastante avanzado, pero lejos de haber concluido. La agrupación demográfica es peculiar, ya que no se realiza sobre un único núcleo principal, sino que se distribuye en varios ubicados en los ejes naturales de comunicación, sin que ninguno haya adquirido una posición predominante. Contiene cinco de las 16 entidades sorianas con cierto carácter urbano, teniendo además un pueblo con 521 habitantes, otro con 381, tres entre 200 y 300  y cinco con más de 100 pero menos de 200, lo que constituye una de las mayores concentraciones sorianas de asentamientos con más del centenar de residentes (mapa 16). Algunos de estos pueblos funcionan en cierta medida como barrios de los núcleos más grandes de la Tierra de Pinares y de la capital, como ocurre en el caso de Cabrejas y Abejar.

Los aspectos más positivos de la actividad económica, industrialización endógena y asentamiento de empresas foráneas, se limitan a los cinco núcleos con más de 800 habitantes, que son los que tienen un cierto carácter urbano.

Parece que existe un umbral mínimo de población a partir del que pueden surgir iniciativas empresariales de cierta envergadura, resultando curioso que en esta zona sea mucho más bajo de lo que normalmente se considera que correspondería a unos niveles de actividad equivalentes. Reflejo del mayor dinamismo comparativo de los pequeños asentamientos de la Tierra de Pinares lo constituye el que a ella pertenecen todos los núcleos sorianos con cierto carácter urbano y menos de 2.000 habitantes que crecen entre 1981 y 1986 (tabla 4).

Igualmente, el disponer de una cierta masa critica de población parece necesario para poder crear una infraestructura turística capaz de canalizar hacia los habitantes del pueblo los posibles efectos multiplicadores de los visitantes.

No obstante, en el sector turístico se dan más excepciones, ligadas a la presencia de algún factor puntual, como puede ser un elemento natural o cultural de particular interés, o un eje o nudo de comunicación.

Su economía está relativamente diversificada, con actividades primarias, secundarias y terciarias, destacándose a continuación los principales tipos de aprovechamientos.Sin título-2

[1] Johan Martin Gerard Kleinpenning, La Región Pinariega. Estudio Geográfico del noroeste de Soria y sudeste de Burgos (España). 1962.

[2] Antonio López Gómez, “Valdelaguna, colectivismo agrario en las montañas burgalesas”. Estudios Geográficos. 1954, págs. 551-567.

[3] En numerosos artículos y libros, por ejemplo en Antonio Vázquez Barquero, Desarrollo local. Una estrategia de creación de empleo. Madrid, Pirámide, 1988, págs. 40 y 152. Este autor potenció los estudios de desarrollo endógeno en España durante su etapa en el Instituto del Territorio y Urbanismo, dando a conocer un proceso de indudable interés que hasta esa época había pasado casi ignorado.

[4] Fernando Mañero, La industria en Castilla v León. (dinámica, caracteres, impacto). Valladolid, Ámbito, 1983, pág. 210-211.

[5] Henar Pascual Ruiz-Valdepeñas y José Maria Delgado Urrecho, “Introducción al análisis de la industria agroalimentaria en la provincia de Burgos: su incidencia en el desarrollo endógeno del medio rural”. Actas de la II Reunión de Geografía Industrial, Rafael Rodríguez Martínez-Conde y Montserral Villarino Pérez eds., Santiago de Compostela, Grupo de Geografía Industrial (AGE), 1988, pág. 222.

[6] Instituto del Territorio y Urbanismo, Áreas rurales con capacidad de desarrollo endógeno, Madrid, Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, 1987, págs. 29 y 159-160.

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