HISTORIA DE LA JOTA DE COVALEDA – V

9. Análisis de la Jota de Covaleda

La Jota de Covaleda como pieza exclusivamente instrumental y de inspiración folklórica fue supuestamente creada o dada a conocer en los años veinte – treinta, por las mismas fechas en que la banda de música se creó y por el mismo fundador, por lo que la música de esta jota siempre ha estado asociada ella. A pesar de que normalmente se toca con banda,[1]la jota ha variado en sus modalidades y en su forma de ejecución con el paso del tiempo. Según los informantes, así como la información detallada en las fichas de la Sección Femenina, en diversas ocasiones se interpretaba con gaita (dulzaina) y tamboril. Además de su interpretación por la Banda de Música, desde los años ochenta se ha interpretado puntualmente con coro utilizando el arreglo para esta agrupación realizado por Bienvenido García, organista de la Catedral del Burgo de Osma.

El análisis musical lo realizaré a partir de la versión para banda que yo he bailado desde pequeña, pero también me centraré en la versión Coral de Bienvenido García,[2]para complementar ciertos aspectos. La falta de una partitura conjunta para banda hace que sea más sencillo analizar musicalmente la partitura de la versión coral, que aporta además la parte literaria. El contenido de su letra permite reconstruir una parte de la historia de esta jota y la forma literaria, a la vez que ayuda a comprender la estructura formal de la pieza musical. De hecho, la estructura de esta jota en origen instrumental está basada, como es común, en la tipología formal de una jota vocal, que facilita la adaptación de esta y otras letras. El análisis musical por tanto remitirá constantemente a una y otra versión, cuya visión conjunta aporta un abanico más rico de datos para comentar. Por otro lado no he tenido en cuenta para el análisis la transcripción de la melodía de esta jota que aporta la ficha de la Sección Femenina,[3]dado que coincide en esencia con estas otras dos versiones aquí utilizadas como base, que aportan más elementos útiles para el análisis.

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9.1 Análisis de la letra de la jota compuesta por Bienvenido García.

La partitura armonizada de Bienvenido García llegó a mis manos a través del músico de la banda Pablo Hernández, quien me facilitó este documento como única partitura de conjunto con la que contaba la banda. La armonización y la creación de la letra parecen datar de los años ochenta.

Con el fin de poder esbozar un perfil del músico Bienvenido García he tenido el placer de contar con la ayuda de Pedro Rodrigo Santos, cantor de la catedral y amigo de Bienvenido García.

Bienvenido García nació en Lahorra (Burgos) en 1927, en el seno de una familia cristiana. Se dedicó a la vida religiosa, ocupando varios cargos en la Catedral del Burgo de Osma y cursando los estudios en Sagrada Teología en Madrid.

Pronto presentó una aptitudes especiales par la música, y cultivó estudios en órgano y composición, llegando a ser nombrado organista de la Sta. Iglesia Catadral del Burgo de Osma a los veintisiete años. En 1977 opositó a la canongía y fue nombrado canónigo con el cargo de precepto de música. Bienvenido fue promotor en los años setenta, y director junto a Pedro Rodrigo, del Orfeón Hilarión Eslava, coral que interpretaba sus canciones por los pueblos cercanos, entre las que como afirman mis informantes, se interpretaba la Jota de Covaleda.

Compositor muy prolífico y volcado en su trabajo, compuso misas a varias voces, doxologias, responsorios… Tiene himnos y jotas dedicadas a muchos pueblos, por ejemplo el Himno a Covaleda. Quizá su obra más conocida sea el Himno a Sta Cristina, patrona de Osma. Fue un buen arreglista, que recibía encargos de otros músicos de la zona para armonizar o retocar alguna pieza. Es posible que la armonización de la Jota de Covaleda fuese por encargo, pues este músico no parece tener una relación especial con dicha jota. 

Bienvenido murió en 2006, dejando tras de sí un importante legado de música y músicos para su querido pueblo el Burgo de Osma.

La letra de dicha versión constata características de la propia Jota de Covaleda y reconstruye su interpretación en épocas anteriores. El texto tiene una estructura repetitiva que he resaltado al transcribirlo con su repetición variada en una disposición simétrica:

Cova Leda 09 (2)

Plan, plan, plan, plan. Por la calle vienen madre doce parejas a bailar la jota el día de San Sebastián Son los más garridos mozos de Covaleda y las mozas más bonitas de nuestra Tierra

Marcan el compás gaita y tamboril y a su lado está firme el alguacil. Pasos a la vez delante y atrás. Una, dos y tres ya suena el cantar:

Si nacen en la montaña, qué bonitas son las flores, si nacen en la montaña. (Más bonita es Covaleda flor en las cumbres de España) Bis (Si se oye en el aire el vibrar de la jota siento el entusiasmo y la fe en cada nota Y si entro en el ruedo sin miedo a bailar a bailar la alegría me rebosará.) Bis

Por la calle vienen madre doce parejas a bailar la jota el día de San Sebastián Son los más garridos mozos de Covaleda y las mozas más bonitas de nuestra Tierra

Marcan el compás gaita y tamboril y a su lado está firme el alguacil. Pasos a la vez delante y atrás. Una, dos y tres ya suena el cantar:

El perfil de la alcaldesa -¡aire que le lleva el aire!­el perfil de la alcadesa: (Va bailando como puede sin menear las caderas) Bis (Si se oye en el aire el vibrar de la jota Siento el entusiasmo y la fe en cada nota. Y si entro en el ruedo sin miedo a bailar, la alegría me rebosará.) Bis Plan, plan, plan, plan… Plan, plan.

Como puede verse, la estructura completa de la letra vuelve a repetirse de forma similar, con un cierre instrumental temáticamente muy similar a la introducción (plan, plan, plan..). La letra compuesta por Bienvenido ha sido adaptada a la métrica y a las repeticiones musicales de la versión instrumental de la Jota de Covaleda que pudo conocer, por lo que no sigue un patrón estrófico determinado.

En primer lugar, tras la introducción, encontramos una estrofa de cuatro versos de trece sílabas, que riman los cuatro en asonante (“Por la calle vienen madre doce parejas..”). Esta parte se repite exactamente igual la segunda vez.

Después aparece otra estrofa irregular, que consta de ocho versos que alternan cinco y seis sílabas que riman a-b-a-b c-a-c-a en consonante (“Marcan el compás, gaita y tamboril…”). Esta también se repite de forma exacta en la segunda vuelta y tiene carácter de estribillo, y de hecho se baila como tal, según explicaré más adelante. En letra de autoría del compositor[4] .parece visiblemente destacado este estribillo con respecto al resto del texto. Otra característica distintiva de este estribillo está definida por su contenido literario, pues en él se refieren los instrumentos y el modo de bailar la Jota, mientras el resto de la letra evoca otros aspectos relacionados con la pieza y con la localidad de Covaleda pero no específicos del momento de la ejecución del baile.

Tras esto, tenemos una copla[5]., una cuarteta octosilábica (“Si nacen en la montaña…”) de rima consonante en los pares. Con el fin de alargar la copla, ésta comienza con el segundo verso, de modo: 2,1,2,3,4 y se repiten los dos últimos versos (“Más bonita es Covaleda, flor en las cumbres de España”) a modo de muletilla. En el texto “original” estos dos versos aparecen en mayúscula.

Finalmente hay otra estrofa de cuatro versos irregulares (“Si se oye en vibrar de la jota…) también con un carácter de estribillo, pues se repite dos veces seguidas, insistiendo en este punto, y vuelve a repetirse exactamente igual las dos veces de la segunda vuelta.

En general la forma estrófica más frecuente en las jotas vocales es la cuarteta octosilábica (presente en la copla de esta jota), pero es muy común la mezcla con otras métricas, como las utilizadas en este caso, con versos asimétricos. Independientemente de esta forma literaria, la melodía acaba cuadrando en un número de compases pares.

El contenido de la letra nos constata datos ya conocidos. Por ejemplo, señala que son doce las parejas que vienen bailando la jota, y que lo hacen precisamente el día de San Sebastián. Como señala, los instrumentos utilizados son la gaita y el tamboril. Hace referencia también a las figuras del alguacil y de la alcaldesa, como altos cargos que presiden la fiesta. Indica también movimientos y distribución de los danzantes: “pasos a la vez delante y atrás” y “si entro en el ruedo”, distribución en círculo.

Las jotas suelen tener textos de recambio en el caso de las estrofas, por lo que se produce el fenómeno de la anisorritmia[6]según el cual los acentos del texto literario no coinciden con los del texto musical. Esto sucede también en esta jota, debido a la considerable dificultad de acoplar la letra a una música ya establecida. Sin embargo el letrista respeta la estructura musical obteniendo un buen resultado, tanto en métrica como en contenido y significado. Es indudable la gran labor que realizó para componer esta versión de la Jota de Covaleda el maestro organista Bienvenido García.Chema Serrano - 08

9.2 Análisis musical. Analogía con la jota de estilo aragonés.

La jota es un género eminentemente bailable, por lo que el ritmo es elemento primordial en sus melodías. Para el componente musical de la Jota de Covaleda contrastaré la partitura de Bienvenido García (compuesta en ritmo de ¾) con la jota que he bailado durante varios años la cual aparece en las partichelas para los instrumentos de la banda de que dispongo, también en compás de ¾. Este compás es prototípico en las jotas de tipo aragonés, como indica Miguel Manzano en su Mapa Hispano de Danzas y Bailes.[7]

El tempo, en consonancia con lo indicado en el informe de la Sección Femenina, es Allegro Mosso, con un tempo metronómico de entre 80 y 90 pulsos para cada compás.

Esta Jota de Covaleda está en la tonalidad de Do M. Formalmente consta de cuatro secciones (A, B, C, D) más la introducción y coda (“plan, plan, plan..”) perfectamente demarcadas por la estructura de la letra en la versión de Bienvenido García. Esta estructura se corresponde con la del género de jota mixto del llamado estilo aragonés[8]. Además de la forma tetrapartita ABCD, la parte de copla comparte sus características: se canta a solo, en tesitura aguda y poco a poco se van añadiendo otras voces. Esta copla es algo más lenta; en la Jota de Covaleda también es así; la figuración en negras de la copla contrasta con las corcheas del estribillo siguiente. Algo que diferencia, en cambio, a esta jota, es la complejidad de sus repeticiones, que explicaré más adelante.

Presentaré en primer lugar la estructura global de la pieza, para proceder luego al análisis detallado de cada una de sus partes.[9]

  • Introducción c.1-2
  • Sección A cc.2-18. Coincide con la primera estrofa. En la jota de estilo aragonés (o jota de estilo) esta sección es instrumental.
  • Sección B (Estribillo) cc.18-34. Coincide con la segunda estrofa. Su cadencia final suspensiva da pie a la siguiente sección. Tal y como ocurre desde el punto de vista literario, musicalmente esta sección es contrastante con la copla a la que precede, y se desarrolla en un ámbito más grave que el resto de las secciones. Es también más rítmico. En el baile, el estribillo se suele bailar en estilo picado o saltado, distinto del movimiento más asentado de la estrofa. En la jota de estilo esta sección también es instrumental.
  • Sección C, cc.35-55. Coincide con la copla. En la versión coral, la inicia el tenor y poco a poco se van añadiendo las restantes voces. Se repite y la cadencia da pie a la entrada de la nueva sección. Es igual que las coplas cantadas en la jota de estilo, en un registro agudo, con un perfil descendente, y un tempo más lento.
  • Sección D (Pseudoestribillo) cc.37-73. De ritmo muy contrastante con la copla. Se repite dos veces seguidas, remarcando esta idea. En la jota de estilo esta sección es instrumental. Esta sección es musicalmente más viva que el estribillo, con abundantes figuraciones breves y entrecortadas, remarcando el carácter contrastante con el movimiento pausado de la copla.
  • En la ejecución habitual de la Jota de Covaleda, al finalizar la sección D, se repite esta estructura completa (ABDC) sin retomar la introducción. Una vez ejecutada esa segunda vuelta, se interpreta la coda (en la partitura de Bienvenido García, cc.74-78). 

Cova Leda 08 (2)

En general, las estructuras melódicas son sencillas pues siguen al carácter funcional de la música, que proporciona soporte rítmico a una coreografía con cierta regularidad.

Las estructuras melódicas de estrofas y copla (así como del “pseudoestribillo”), constan de cuatro partes integradas por dos frases musicales cada una: 1-2, donde 1 suele ser suspensiva y 2 conclusiva. A su vez, cada frase melódica está dividida en dos incisos que funcionan como antecedente y consecuente. La sección A presesenta la forma A1 A2 A1 A2. Ambas frases melódicas tienen la misma fórmula rítmico melódica: A1 comienza en la tónica y cadencia e la dominante, mientras A2 retoma el discurso en la dominante para cadenciar otra vez en tónica. La copla tiene la misma forma pero variada por la inclusión de una muletilla: C1 C2 C1 C2‘M, en donde C2′  junto a M hacen las veces de muletilla, que se repite.

El pseudoestribillo comparte en buena medida esta misma forma. En este caso, D1 D2 D1′ D3. Las dos primeras frases melódicas tienen semejante esquema melodico-rítmico, A de tónica a dominante y B de dominante a tónica. Tras repetir A de forma variada, cadenciando en cuarto grado con séptima, C inicia en el segundo grado para cadencia en tónica.

El estribillo, en cambio, presenta la típica estructura en ostinato BBBB. Se repite como para jalear en el estribillo a las parejas que bailan, animándolas a realizar los movimientos característicos de ese momento de la coreografía jotesca. En este caso es un tipo B1 B1′ B1 B1”, pues en los cuatro incisos el inicio es idéntico, y en el segundo y cuarto modifica su final; en el primer caso de forma conclusiva y en el cuarto de manera suspensiva dando pie a la siguiente sección, la copla.

Cabe pensar que si la Jota de Covaleda se compusiese pensando en el instrumento típico de la zona y del género, la gaita por varios motivos la gaita (dulzaina) cuenta tradicionalmente con un registro de octava, de do3 a do4, y una octava más aguda que puede conseguirse por presión sobre la lengüeta. La dulzaina tradicional (sin llaves), posee una sonoridad limitada, y es muy difícil la ejecución de cromatismos. Por ello, no es de extrañar que la pieza se compusiese para gaita, en la tonalidad base, Do M, con un registro entre do3 y fa4 y con melodías sencillas basadas en la alternancia de los acordes de dominante y tónica.[10]

9.3 Análisis de la danza.

La danza que ha llegado hasta nuestros días, que yo he bailado y está recogida en grabaciones de DVD,[11]consta de las siguientes características: la disposición es por filas, y el número de danzantes es variable, de unas ocho parejas. Los pasos son diversos, coincidiendo el cambio con cada una de las secciones musicales indicadas. Los pasos descritos a continuación, son explicados con la terminología utilizada por aquellas que enseñan la jota, Maribel, Cristina, Nieves, Pilar y María, y que yo aprendí de ellas cuando era una niña.

1ª vuelta:

  • Introducción-> Estática. Brazos en jarra. Golpe del pie derecho al tiempo de los cuatro golpes de la introducción.
  • Sección A-> Estática. Brazos en jarra. Los pasos son: punta-arriba-punta-tacón, primero con un pie y después con el otro.
  • Sección B (Estribillo)-> En movimiento. Brazos alzados con el codo a la altura de los hombros, formando un ángulo de noventa grados. Manos como si tocasen pitos. Rueda pequeña (dos parejas). Giran en círculo dando pequeños saltos hasta llegar a su posición inicial.
  • Sección C-> Estática. El pie derecho da un falso paso hacia la izquierda, retrocede de nuevo, y el pie izquierdo hace lo mismo hacia la derecha.
  • Sección D (pseudoestribillo)-> En movimiento. Rueda mediana (cuatro parejas). Se baila, como el estribillo, con pequeños saltos y con más brío. Un grupo más grande se junta y da la vuelta entera hasta volver a su posición inicial.

2ª vuelta:

  • Sección A-> Estático. Paso típico de jota. Pie derecho delante (1), de nuevo pie derecho pero detrás, pisa el izquierdo y de nuevo el derecho (1,2,3) y vuelve a (1), ahora con el pie izquierdo delante, pisa de nuevo el izquierdo detrás, derecho e izquierdo (1,2,3).
  • Sección B (Estribillo)-> Igual que en la primera vuelta
  • Sección C-> Estático. Variante de la Sección C primera: en lugar de pisar una vez con cada pie se realiza dos veces con cada uno.
  • Sección D (Pseudoestribillo)-> En movimiento. En esta segunda vuelta, la rueda es grande (ocho parejas). Grupos aún más grandes de danzantes bailan la rueda hasta llegar a su posición inicial.
  • Coda-> Giro completo y pisotón en la última nota ejecutada. 

Cova Leda

Para facilitar la comprensión de la ejecución de los pasos de esta jota he incluido una tabla en el anexo 19: Tabla sobre los pasos y la distribución espacial de la danza de la Jota de Covaleda. Para la realización de esta tabla me he inspirando en el lenguaje y los movimientos que mis maestras de jota me enseñaron, e incluye su explicación e ilustración y su correlación con las distintas distribuciones espaciales del  grupo y con las diferentes secciones musicales.

9. 4 Descripción general de los trajes de piñorra y piñorro.

El interés por los trajes regionales españoles se generaliza en el primer tercio del siglo XX, cuando etnólogos y folkloristas recopilan y clasifican las diversas vestimentas luego exhibidas en museos. Basándose en estas recopilaciones, la Sección Femenina tuvo un papel fundamental en la tipificación de trajes regionales que nos ha llegado hasta la actualidad. Paralelo al interés del folklore musical, la Sección Femenina se interesó por los trajes típicos con los que debían realizarse los espectáculos de Coros y Danzas, tanto que se llegó a crear un Archivo de Indumentaria de la Sección Femenina, situado en la Delegación Provincial de Valencia, que custodiaba las piezas excepcionales. Además, la especialización de la Sección Femenina en tareas de costura hizo que tuviesen un papel fundamental en la reconstrucción de trajes regionales, que al igual que sucedió con las músicas, fueron mistificados y cambiados para ajustarse a su nueva función, el baile, y a los ideales del régimen (se alargaron faldas, se incluyeron los obligatorios pololos…).[12]

En los archivos de la Sección Femenina ubicados en el Archivo Histórico Provincial de Soria, se encuentran varios documentos sobre los trajes tradicionales sorianos[13]. En uno de ellos, “Historia del traje regional de la provincia de Soria”, basado sin duda en el Informe de la Sección Femenina sobre Traje Regional, que comentaré a continuación, se hace referencia a las características que definen en general estos trajes regionales: las condiciones climáticas hacen que el traje deba preservar de los extremos de la temperatura, razón por la cual los trajes sorianos cubren la mayor parte del cuerpo con fuertes ropajes. El colorido también parece ser severo, por la necesidad de absorber los rayos solares. El traje parece más seguir las necesidades prácticas de los habitantes que su lucimiento.

El documento más llamativo es el “Informe sobre traje regional”[14]ya mencionado, que seguramente se hizo junto al de la danza de la Jota de Covaleda. Este informe tiene fecha: 25 de marzo de 1953, y está firmado de nuevo por la regidora Hortensia González. En él se recogen datos curiosos sobre los trajes de piñorra, que pertenecen a la Región de Pinares (Vinuesa, Molinos, Salduero, Covaleda, etc). A pesar de que no se sabe el origen del traje, sí hay documentos sobre el mismo; la regidora cita “Cuadros de Valeriano, Becquer en la Biblioteca Municipal de esta capital (Soria), y el libro titulado “La Ciudad del Alto Duero” de Gervasio Manrique”. Al parecer, el Paloteo de los Llamosos, el Trenzado de Sta Cruz de Yanguas, la Rueda y jota de Covaleda, el Milanazo y el Zarrón se interpretaban con dicha indumentaria.

En cuanto a las modificaciones sufridas en el traje, el de piñorra parece haberse mantenido igual hasta los cincuenta, según el informe, pero no ocurre lo mismo con el de hombre, que cambió el calzado y la montera de la cabeza.

Inicialmente, el traje de piñorra era usado por las mujeres en días de fiesta o para eventos importantes. En el apartado “Usos del traje”, dice: “De fiesta. En el traje de diario, la falda era de ‘pardo’ y más corta que la de fiesta y sobre ella se colocaban el mandil o delantal de ‘picote’ (mezcla de cáñamo y lino)”. Según apunta, en esos años hay un resurgimiento del uso del traje, sobre todo en fiestas y romerías, como si la juventud quisiese rendir homenaje a sus mayores y no perder su tradición.

Tras una descripción detallada del traje regional por prendas, viene el punto “Datos de interés”. En este, la regidora describe como “sobrio” el traje soriano, condicionado por las condiciones climáticas y por el carácter y temperamento de sus habitantes.

En la parte de “Trajes” del cuestionario que realicé en Covaleda, las informantes comentaron  lo siguiente:

María: “La piñorra es el traje de fiesta, el de los domingos y fiestas de guardar. Yo creo que las mujeres se lo ponían para cualquier evento importante que tenían”. Maribel: “El traje típico existe siempre, pero hubo un tiempo en que se usaba poco. Con el proyecto de la jota hemos conseguido resurgirlo y está asociado a las fiestas”. Maribel: “Las mujeres llevan: falda roja con cintas negras, delantal y jubón negros con abalorios y pedrería, mantón negro bordado a mano, y medias blancas y zapatos negros abotinados. Los hombres: pantalón y chaleco negros, camisa blanca, faja en morada, roja, o blanca, media blanca, zapatillas de cáñamo con cinta negra”. María: “En realidad los trajes típicos de Castilla y León son muy similares. Varían en el color de la falda, que depende del lugar, y en los jubones: el de Covaleda lleva cuello alto y mantón de Manila”[…][15]

  • El traje de piñorra[16] actual completo consiste en:
    • Jubón de terciopelo o paño de color negro, de manga larga y cuello alto con agremanes (bordados) de terciopelo y cinta plegada en las bocamangas.
    • Falda de paño rojo plegada con tres bandas de terciopelo negro en la parte inferior, el borde de la falda está cubierto con tela negra.
    • Enagua de color blanco con puntillas.
    • Delantal de raso o tela adamascada negro, bordeado de fino encaje o con abalorios.
    • Mantón en merino negro, bordado con flores de colores vivos.
    • Medias caladas de algodón blanco.
    • Zapatos de color negro y aterciopelados, con tacón; sus cordones son cintas negras.
    • El “Camafeo” (broche), llamado “Sígueme pollo” adorna el cuello del jubón.
    • Los pendientes suelen ser dorados con adornos rojos.
    • El peinado utilizado es llamado moño de “Picaporte”, numerosas trenzas sujetas con horquillas de moño y cogidas con un lazo negro de terciopelo. 

Chema Serrano - 09

Teniendo en cuenta los documentos sobre el traje de piñorra de la Sección Femenina, algunas son las diferencias que se pueden observar entre el traje de típico que ellas describen y el utilizado en la actualidad: los zapatos, antes eran de paño negro, con la puntera de charol pespunteada en blanco; los pendientes solían ser siempre “de bellota”, que consistían en una bellota que pendía de unas hojas; era común utilizar el alfiler como algo imprescindible, alfiler que sujetaba el mantón; actualmente si se suele usar pero no es algo reseñable. Por último, quiero señalar que antes el traje de piñorra solía llevarse con la cabeza cubierta, con un pañuelo o un mantillo en las ocasiones religiosas. 

  • El traje del piñorro actual, muy poco lucido debido a la escasez de danzantes masculinos, consta de:
    • Camisa de manga larga con cuello cura de color blanco.
    • Chaleco de paño negro.
    • Calzón de pana negra hasta la pantorrilla con una pequeña abertura lateral.
    • Las llamadas “pedugas” de lana blanca o calcetines de algodón blanco calados.
    • Alpargatas blancas con cinta negra que se atan entrecruzándose hasta la pantorrilla.
    • Fajín de color rojo, enrollado en la cintura y un pañuelo de cuadros metido entre la cintura y el pantalón. Pueden o no llevar boina de color negro. Antes solían llevar pañuelo al estilo aragonés.

 

[1] El conjunto de partichelas para banda se incluye en el anexo 14. Partichelas de la Jota de Covaleda para Banda. Estas carecen de autoría y datación, pero según mis informantes parece que se trata de una transcripción realizada por músicos de Soria ya en los años ochenta. No hay constancia de la existencia de más partituras para banda, por lo que es probable que anteriormente se ejecutase y armonizae de oído. 

[2] Consultar anexo: 13. Partitura coral: armonización y letra de La Jota de Covaleda por Binvenido García. 

[3] Para su constulta acudir al anexo 12. Partitura de la Jota de Covaleda recogida por la delegada local o provincial de la Sección Femenina. 

[4] Anexo: 13. Partitura coral. En ella se incluye la letra de la Jota de Covaleda compuesta por Bienvenido García con indicaciones de repeticiones en su ejecución. 

[5] He llamado copla a esta parte, porque además de cumplir a diferencia con el resto de las estrofas, con el prototipo de copla (cuarteta octosilábica), musicalmente, como veremos, se reafirma este carácter de copla. 

[6] Miguel Manzano Alonso, La jota como género musical: un estudio musicológico acerca del género más difundido en el repertorio tradicional español de la música popular (Alpuerto: Madrid, 1995), 220. 

[7] Miguel Manzano Alonso, Mapa hispano de bailes y danzas de tradición oral. 1, Aspectos musicales (Madrid: Asocianción Española de Organización de Festivales Folklóricos, 2006). 

[8] Manzano, La Jota como género musical, 343.

[9] Anexo 13. Partitura coral. El análisis de la estructura musical está marcado en la partitura. 

[10] Manzano, La Jota como género musical, 285. 

[11] Anexo: 20. DVD, 1. Grabación del baile de la Jota de Covaleda en las Fiestas de San Lorenzo de 1992 realizada por Vicente Cámara. 

[12] Carmen Ortiz, “Folklore, tipismo y política. Los trajes regionales de la Sección Femenina de Falange”. Gaceta de Antropología, nº 28 (2012), 8-22. 

[13] Anexo: Documentos de la Sección Femenina sobre los trajes regionales: 15. “El traje regional soriano”, 16.“Historia del traje regional de la provincia de Soria” y 17. “Informe sobre traje regional, el traje de piñorra”. 

[14] Consultar anexo:17. Documentos de la Sección Femenina: “Informe sobre el traje regional, el traje de piñorra”. 

[15] Ver anexo: 3. Cuestionarios, preguntas 10,11,12 y 13. 

[16] Consultar anexo: 18. Tabla sobre las diferentes  prendas del traje tradicional de piñorra.

 

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