ORDENANZA DE BUEN GOBIERNO DEL AYUNTAMIENTO DE COVALEDA (III)

Sección 3ª
Normas relativas a los animales.
Sub¬sección 1ª Normas generales.

Artículo 116.
1 La tenencia de animales domésticos en general estará condicionada a la utilidad o nocividad de los mismos en relación con las personas y a la posible existencia de peligros o incomodidades para los vecinos y personas en general.

2 Los dueños o encargados de animales están obligados a facilitar a los agentes de la Autoridad Local las visitas domiciliarias convenientes para la inspección y determinación de las circunstancias mencionadas en el párrafo anterior.

3 La tenencia de aves de corral, conejos, palomos y otros animales de cría se sujetará a las mismas condiciones.

Artículo 117.
1 La Autoridad Municipal requerirá a los dueños o encargados de animales para que los retiren si su tenencia no pudiese ser autorizada.

2 Los infractores, previa denuncia comprobada por los Agentes de la Autoridad, serán sancionados por el Alcalde con multa. De no ser cumplido el requerimiento de la Autoridad Municipal para retirar los animales y, en todo caso, a la tercera denuncia cuya veracidad haya que¬dado debidamente constada, se procederá al decomiso de aquéllas, con entrega inmediata a instituciones municipales.

Artículo 118.
Los animales afectados de enfermedades repugnantes o sospechosas de peligro para las personas y los que sufrieren afecciones crónicas incurables deberán ser sacrificados, previo informe del Veterinario Municipal.

Artículo 119.

1 Las caballerías que marchen por la vía pública habrán de ser conducidas al paso por sus dueños.

2 Las caballerías y demás animales domésticos que circulen extraviados por la vía pública serán capturados por los agentes de la Autoridad Local y conducidos a la perrera municipal donde permanecerán diez días a disposición de su dueño, el cual habrá de abonar la sanción y gastos por estancia que procedan.

3 Si sus dueños o encargados no los reclamasen serán sacrificados con métodos eutanásicos adecuados que no producen sufrimiento del animal.

Artículo 120.

1. Se prohibe hostigar y tratar con crueldad a los animales.

2. Sin embargo, toda persona que fuere acometida por un perro, gato u otro animal en la vía pública quedará exenta de responsabilidad frente a la Administración municipal si, al defenderse, les causara la muerte o cualesquiera otras lesiones.

Subsección 2ª Perros y gatos.

Artículo 121.

Los dueños de los perros y gatos están obligados a declarar su posesión dentro del plazo máximo de tres meses, contados a partir de la fecha de nacimiento, o un mes después de su adquisición, cumplimentando el impreso que, a dicho fin, se les facilitará en las oficinas municipales.

Artículo 122.

Los porteros, conserjes, guardas o encargados de fincas urbanas o rústicas deberán facilitar a la Autoridad municipal que lo requiera cuantos antecedentes y datos conozcan respecto a la existencia de perros y gatos en los lugares donde prestan servicio.

Artículo 123.

Quienes cedieren o vendieren algún perro o gato lo deberán comunicar a los Servicios de Sanidad del Ayuntamiento, expresando el nombre y domicilio del nuevo poseedor y haciendo referencia del número de tarjeta del animal.

Artículo 124.

1 Todo el que adquiera un perro o gato estará obligado a inscribirlo, en los Servicios Administrativos de Sanidad del Ayuntamiento y a proveerse de la cartilla sanitaria si el animal tiene más de tres meses de edad y carece de ella.

2 Las bajas por muerte o desaparición de los animales se comunicarán también por los dueños a los mismos servicios, acompañando la tarjeta sanitaria.

Artículo 125.

La tenencia de perros y gatos en las viviendas urbanas queda subordinada a que no infrinjan las normas de higiene y no produzcan molestias al vecindario. Corresponde al Alcalde juzgar y sancionar, previo expediente, los casos de incumplimiento.

Artículo 126.

Queda prohibida la circulación por la vía pública de aquellos perros que no vayan conducidos mediante cadena, correa o cordón resistente y provisto de bozal en caso de raza peligrosa. En el collar deberán ostentar la placa sanitaria canina. Los propietarios serán responsables del incumplimiento de estas normas.

Artículo 127.

Los perros y gatos abandonados en la vía pública deberán ser capturados y conducidos a la perrera municipal, donde permanecerán diez días a disposición de su dueño, el cual habrá de abonar la sanción y gastos por estancia que procedan.

Artículo 128.

Los perros y gatos capturados en la vía pública y que no hayan sido reclamados por sus dueños en el plazo fijado anteriormente o cuyos dueños no hayan abonado los derechos pertinentes (alimentación, vacunación, matricula), quedarán durante otros tres días a disposición de quienes lo soliciten y se comprometan a regularizar la situación sanitaria y fiscal del animal.

Los no retirados ni cedidos se sacrificarán de forma incruenta.

Artículo 129.
Los perros guardianes de solares, obras, jardines etc., deberán estar bajo la vigilancia de sus dueños o personas responsables y, en todo caso, en recintos donde no puedan causar daños a personas o cosas, debiendo advertirse en lugar visible la existencia del perro guardián.
Artículo 130.

Los perros que sirven de lazarillos a los ciegos estarán exentos de tasas y arbitrios, pero habrán de ser matriculados y vacunados y para circular deberán ir sujetos por cadena o cordón fuerte, ostentando la placa de control sanitaria en el collar.

Artículo 131.

En los casos de declaración de epizootias, los dueños de los perros cumplirán las disposiciones preventivas sanitarias que se dicten por las Autoridades competentes, así como las prescripciones reglamentarias que acuerde el Alcalde.

Anualmente deberán ser vacunados los perros y gatos en las fechas fijadas al efecto, haciéndose constar el cumplimiento de esta obligación en su tarjeta de control sanitario. Los perros y gatos no vacunados deberán ser capturados y sus dueños sancionados.

Artículo 132.

Los animales que hayan causado lesiones a una persona deberán ser sometidos a control veterinario oficial durante el plazo legalmente establecido.

Este período de observación se realizará en la perrera municipal, en cuyas dependencias será internado el animal durante los días que se señalen.

A petición del propietario y previo informe favorable del Servicio Veterinario, la observación del animal agresor podrá realizarse en el domicilio del dueño, siempre que el animal este debidamente documentado (vacunación y matrícula del año en curso).

Si el perro o gato agresor fuese vagabundo o de dueño desconocido, las Autoridades Locales, las personas agredidas y colaboradores voluntarios ayudarán para la captura del animal agresor.

Artículo 133.

Las personas que ocultaren casos de rabia en los animales o dejasen al animal que la padezca en libertad serán puestas a disposición de las Autoridades Gubernativas o Judiciales correspondientes.

Artículo 134.

Quienes hubieren sido mordidos deberán dirigirse inmediatamente a los Servicios Médicos para que pueda sometérseles a tratamiento si así lo aconseja el resultado de la observación del animal.

Así mismo, deberá presentarse la correspondiente denuncia en la Comisaría de Policía o Cuartel de la Guardia Civil, a los oportunos efectos legales. Sub¬sección 3ª Protección de los animales.

Artículo 135.

Se considerarán incorporadas a esta Ordenanza todas las disposiciones de protección y buen trato a los animales, dictadas o que se dicten de proteccionismo animal.

Artículo 136.

En especial queda prohibido:

Primero: El abandono de animales en viviendas cerradas o desalquiladas, en la vía pública,
solares, jardines, etc.

Segundo: La venta callejera de toda clase de animales vivos.

Tercero: Conducir suspendidos de las patas animales vivos.

Cuarto: Golpear a los animales con varas, objetos duros, hostigarlos y tratarlos con crueldad.

Quinto: El uso de serreta para los animales destinados a trabajos de carga y arrastre que deberá ser sustituida por fuerte tira de cuero. Como excepción, en aquéllos casos en que el temperamento del animal aconseje el uso de serreta, ésta deberá ser forrada de material suave y blando.

Sexto: El uso de carros de dos ruedas que no vayan provistos de calza y tentemozo, el cual deberá ser descolgado cuando yendo cargado se estacione y en las operaciones de carga y descarga.

Séptimo: El llevar perros atados a los carros o vehículos en marcha.

Octavo: El transporte de mercancías a lomo de animal por el interior de la población, salvo para uso propio.

Artículo 137.

Los Agentes de la Autoridad y cuantas personas presencien hechos contrarios al fin perseguido de esta Ordenanza tienen el deber de denunciar a los infractores, con el fin de que se les imponga la correspondiente sanción.

Los animales cuyos dueños sean denunciados por causarles malos tratos o por tenerlos en lugares que no reúnan las condiciones impuestas por las normas sanitarias o de protección animal, podrán ser decomisados si su propietario o persona de quien dependan no rectifican, previo requerimiento municipal, en la forma aconsejada.

Sección 4ª
Normas relativas de los bienes
Subsección 1ª Fuentes públicas

Artículo 138.

Tienen la consideración de fuentes públicas las emplazadas en las vías públicas de la ciudad
o en su término, susceptibles de uso y aprovechamiento común y las de adorno y embellecimiento urbano.

Artículo 139.
Se prohíbe en las fuentes públicas:

a) Lavar ropas, frutas, verduras u objetos de cualquier clase.

b) Lavarse, bañarse o echar a nadar perros u otros animales y enturbiar las aguas.

c) Abandonar bajo el chorro cántaros, cubos o cualquier otro vaso o recipiente. Cada usuario sacará el agua por su turno y se retirará una vez lleno el recipiente.

d) Beber directamente del caño o del arranque del surtidor salvo que las fuentes tengan instalación especial.

e) Abrevar caballerías y ganados.

f) Dejar jugar a los niños con barquitos u objetos análogos con excepción de las fuentes y estanques construidos y destinados especialmente a tal objeto.

Subsección 2ª
Arboles, parques y jardines.

Artículo 140.

1 Es de la exclusiva competencia municipal la instalación y mantenimiento en la vía pública de árboles, jardines y parques públicos, para adorno de la ciudad, beneficio y esparcimiento de sus habitantes, sin perjuicio de los elementos arbóreos y vegetales existentes en fincas particulares.

2 Podrá, sin embargo, ser autorizada, previa solicitud e informe favorable del Servicio Municipal de Parques y Jardines, la colocación con carácter permanente o en horas o días determinados, de macetas con plantas y flores, en las aceras, junto a la calzada, siempre que no representen entorpecimiento para el tránsito de peatones o aparcamiento de vehículos. En todo caso, el titular de la autorización deberá retirar dichos elementos a requerimiento de los Agentes de la Autoridad Local.

Artículo 141.

Sin perjuicio de lo establecido en las Ordenanzas de Edificación, la Administración Municipal podrá obligar a los propietarios de jardines particulares visibles desde la vía pública, que estén en malas condiciones, a que efectúen las correspondientes podas y rastrojeras, a fin de que no desdigan de la estética y decoro de la ciudad.

Artículo 142.

1 Toda persona respetará el arbolado de la ciudad y las instalaciones complementarias, como estatuas, verjas, protecciones, farolas, postes, vallas y demás elementos destinados a su embellecimiento o utilidad, absteniéndose de cualquier acto que los pueda dañar, afear o ensuciar.

2 Se prohíbe zarandear los árboles, cortar ramas y hojas, grabar o raspar su corteza, verter toda clase de líquidos, aunque no fuesen perjudiciales, en las proximidades del árbol, hojas y alcorques y tirar en su entorno basuras, escombros o residuos.

3 No obstante, podrá utilizarse el árbol como soporte de instalaciones y ornamentos eléctricos en las condiciones determinadas en ésta Ordenanza.

4 Los propietarios de inmuebles o, los vecinos o porteros de los mismo, podrán solicitar autorización para cultivar flores y plantas de adorno o jardín en las hoyas de los árboles que carezcan de alcorque, la cual podrá serles concedida con carácter totalmente discrecional, previo informe favorable de la Jefatura de los Agentes de la Autoridad y del Servicio Municipal de Parques y Jardines.

Artículo 143.

Los visitantes de los jardines y parques de la ciudad deberán respetar las plantas y sus instalaciones complementarias, evitar toda clase de desperfectos y suciedades, atender las indicaciones contenidas en los oportunos letreros y avisos y los que puedan formular los vigilantes y guardas.

Artículo 144.

Está especialmente prohibido en parques y jardines:

a) Pasar por encima de las praderas, parterres y plantaciones y tocar las plantas flores.

b) Subirse a los árboles.

c) Perjudicar el arbolado y plantaciones en cualquier otra forma.

d) Coger flores, plantas o frutos.

e) Cazar o matar pájaros.

f) Echarse en el suelo o en los bancos públicos y tumbarse en los parterres.

g) Tirar papeles o desperdicios fuera de las papeleras, oportunamente establecidas, y ensuciar el recinto en cualquier otra forma.

h) Entrar con paquetes y cestos que contengan comida y consumirla en el recinto, salvo el caso de ligeras meriendas de niños.

i) Llevar los perros desatados y permitir que se arrimen a las plantaciones.

j) Dejar pacer ganado de ninguna clase en las praderas, parterres y plantaciones.

k) Abrevar o lavar animales en las fuentes o estanques y echarlos a nadar.

l) Pescar en los estanques, lagos y arroyos,

ll) Practicar ejercicios físicos fuera de los espacios o recintos destinados a ello.

m) Cruzar el recinto llevando objetos desagradables o molestos por su aspecto u olor.

n) Encender o mantener fuego.

ñ) Jugar a la pelota y, en concreto al fútbol, montar en bicicleta y en moto sobre las praderas, parterres y plantaciones.

Artículo 145.

Está prohibido a los jinetes:

a) Entrar en los espacios destinados a peatones, plazas de juego y parterres.

b) Saltar por encima de instalaciones o elementos vegetales.

c) Utilizar para las caballerías las fuentes y estanques.

Artículo 146.

También está prohibido:

a) Circular por las calzadas de los parques a velocidad superior a la que se indique y, en su defecto, a la velocidad máxima de 10 km./h.

b) Pasar los automóviles, bicicletas y demás vehículos por los lugares destinados a peatones, exceptuándose las bicicletas conducidas por niños menores de ocho años y lo dispuesto en materia de circulación y aparcamiento.

c) Hacer pruebas con los coches y circular con automóviles escuela por los lugares no permitidos.

Artículo 147.

Está prohibido ejercer sin licencia o concesión, cualquier industria o comercio en el interior de los parques y jardines y la utilización para fines particulares de ninguna porción o elemento de los mismos.

Artículo 148.

1 Los parques y jardines cercados estarán abiertos en las horas que se indique y, en su defecto, se entenderán cerrados durante la noche.

2 Su utilización y disfrute es público y gratuito, excepto para aquellas porciones o instalaciones que el Ayuntamiento dedique a un fin especial mediante las condiciones pertinentes.

3 Los vigilantes o guardas detendrán a las personas, que sin razón que lo justifique, permanezcan en el parque durante las horas en que el mismo esté cerrado al público.

4 Las noches de fiestas y verbenas, la Administración municipal fijará las condiciones especiales para la entrada.

Artículo 149.

Los infractores de las obligaciones contenidas en los artículos anteriores de ésta Subsección 4ª, serán sancionados por el Alcalde con multa sin perjuicio de serles exigida la indemnización correspondiente por los daños y perjuicios causados, si hubiere lugar a ello y, en su caso, de su entrega a la jurisdicción o Autoridad competente.

Sección 5ª Ornato público.

Artículo 150.

Se prohíbe el tendido o exposición de ropas, prendas de vestir y elementos domésticos en balcones, ventanas, antepechos, terrazas exteriores o paramentos de edificios situados hacia la vía pública o cuando sean visibles desde ésta.

Artículo 151.

Al efecto, dentro del casco urbano se establece la obligación de dotar a los edificios de celosía, o instalación similar al uso en los medios de la construcción, que permita aislar del exterior los lavaderos, tendederos, trasteros, cocinas, despensas y restantes dependencias cuya normal misión o actividad pueda producir molestias a la comunidad o esté reñida con las normas de una correcta convivencia ciudadana.

Para los edificios de nueva construcción deberá cuidarse tal prevención, entendiéndose incorporado éste precepto a las Ordenanzas específicas, cuando así no figure.

Estas medidas serán de aplicación cuando las circunstancias expuestas concurran en dependencias que den a patios comunes previa petición justificada de alguno de los interesados. En edificaciones ya existentes tales medidas quedarán condicionadas al resultado del expediente y la posibilidad material de su aplicación.

TÍTULO IV

PROTECCIÓN DE LOS ESPACIOS PÚBLICOS EN RELACIÓN CON SU LIMPIEZA Y RETIRADA DE RESIDUOS

CAPÍTULO I

Disposiciones generales

Artículo 152.

Este Título tiene por objeto la regulación de las actividades dirigidas a la limpieza de los espacios públicos y recogida de desechos y residuos sólidos para conseguir las adecuadas condiciones de pulcritud y ornato urbanos.

Artículo 153.

A los efectos de coordinación normativa, la regulación se atiende a los principios de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados y demás disposiciones aplicables.

Artículo 154.

Se consideran desechos y residuos sólidos, conforme a lo establecido en el artículo 3 de la Ley citada en el artículo anterior, los producidos por actividades y situaciones domiciliarias, comerciales y de servicios, sanitarias, de limpieza urbana, industriales, obras en edificios, abandono de animales muertos, muebles, enseres y vehículos y en general todos aquellos cuya recogida, transporte y almacenamiento o eliminación corresponda al Ayuntamiento de acuerdo con la legislación vigente.

CAPÍTULO II
Limpieza de la red viaria y otros servicios
Sección 1ª
Personas obligadas a la limpieza

Artículo 155.

La limpieza de la red viaria pública (calles, plazas, glorietas, pasos a desnivel, tanto de tránsito rodado como peatonales, etc.), y la recogida de los residuos procedentes de la misma, será realizada por el Servicio Municipal competente con la frecuencia conveniente para la adecuada prestación del servicio y a través de las formas de gestión que acuerde el Ayuntamiento, conforme a la legislación de Régimen Local.

Artículo 156.

La limpieza de las aceras en una anchura mínima de dos metros y en la longitud que corresponda a las fachadas de los edificios, tanto públicos como privados, estará a cargo de los empleados de fincas urbanas, o del personal designado por la propiedad del inmueble.

Los residuos obtenidos serán depositados en recipientes normalizados y herméticos, quedando totalmente prohibido depositarlos directamente en la vía pública.

Artículo 157.

1. La limpieza de las calles de dominio particular deberá llevarse a cabo por la propiedad, siguiendo las directrices que dicte el Ayuntamiento para conseguir unos niveles adecuados.

2. También están obligadas las comunidades de propietarios o, quienes habiten el inmueble
o inmuebles colindantes en su caso, a mantener limpios los patios de luces, patios de manzanas o cualesquiera otras zonas comunes conforme a sus normas estatuarias o acuerdos tomados al efecto por las respectivas Juntas o Asambleas.

Artículo 158.

1 La limpieza de solares y otros terrenos de propiedad particular que se encuentren en suelo urbano y no estén incluidos en el artículo anterior corresponderá, igualmente, a la propiedad.

2 El incumplimiento de la obligación de mantener limpios dichos terrenos no exime de pro¬ceder al vallado de los mismos conforme a lo que disponen las Normas del Plan General de Ordenación Urbana y Ordenanzas que las desarrollen.

Sección 2ª
Actuaciones no permitidas

Artículo 159.

1 Se prohíbe arrojar a la vía pública todo tipo de residuos como colillas, cáscaras, papeles, botellas de plástico o cristal, o cualesquiera otros desperdicios similares. Quienes transiten por las calles, plazas, jardines y otros espacios libres públicos y quisieran desprenderse de residuos de pequeña entidad, como los anteriormente mencionados, utilizarán las papeleras instaladas a tal fin.

2 Los usuarios deberán abstenerse de toda manipulación sobre las papeleras, moverlas, volcarlas o arrancarlas, así como cualquier otro acto que deteriore su presentación o las haga inutilizables para el uso a que están destinadas.

Artículo 160.

Queda prohibido realizar cualquier operación que pueda ensuciar las vías y espacios libres públicos y de forma especial:

a) Lavar o limpiar vehículos, así como cambiar a los mismos el aceite y otros líquidos.

b) Manipular o seleccionar los desechos o residuos sólidos urbanos, produciendo su dispersión, dificultando su recogida o alterando sus envases.

c) Sacudir prendas o alfombras en la vía pública o sobre la misma desde ventanas, balcones
o terrazas salvo en los horarios establecidos.

Artículo 161.

1 No se permite realizar actos de propaganda o cualquier otra clase que supongan repartir o lanzar carteles, folletos u hojas sueltas, cuando tales actos ensucien los espacios públicos.

2 Tendrá la consideración de acto independiente a efecto de sanción cada actuación separada en el tiempo o en el espacio, contraria a lo establecido en el número anterior siendo responsables de la infracción aquellas personas físicas o jurídicas que promuevan o gestionen la publicidad y, en su defecto y, salvo prueba en contrario, aquellas en cuyo favor se haga la misma.

3 Quedará dispensada la propaganda electoral durante los periodos legalmente habilitados y aquellos otros de especial significación política y general participación ciudadana en los que sea pertinente la realización de actos publicitarios, de acuerdo con las disposiciones municipales que se adopten a tales efectos.

Sección 3ª
Medidas respecto a determinadas actividades

Artículo 162.

1 Quienes estén al frente de quioscos o puestos autorizados en la vía pública, bien sea en sitios aislados o en Mercadillos, están obligados a mantener limpio el espacio en que desarrollen su cometido y sus proximidades durante el horario en que realicen su actividad y dejarlo en el mismo estado, una vez finalizada ésta.

2 La misma obligación incumbe a los dueños de cafés, bares y establecimientos análogos en cuanto a la superficie de vía o espacio libre público que se ocupe con veladores, sillas, etc. Así como a la acera correspondiente a la longitud de su fachada.

3 Los titulares de los establecimientos, quioscos o puestos, así como los concesionarios de expendedurías de tabacos y lotería nacional deberán instalar por su cuenta y cargo las papeleras necesarias. La recogida de los residuos acumulados en las mismas se efectuará por el servicio municipal competente.

Artículo 163.

1 Terminada la carga y descarga de cualquier vehículo con observancia de las normas que para tales actividades establece la Ordenanza de Circulación y Bandos de la Alcaldía, se procederá a limpiar las aceras y calzadas que hubieren sido ensuciadas durante la operación, retirando de la vía pública los residuos vertidos.

2 Están obligados al cumplimiento de este precepto, los dueños de los vehículos y, subsidiariamente, los titulares de los establecimientos o fincas en que haya sido efectuada la carga o descarga.

Artículo 164.

1 El personal de establecimientos o industrias que utilicen para su servicio vehículos de tracción mecánica y los que estacionen habitualmente en la vía pública, deberán limpiar debidamente y con la frecuencia necesaria el espacio ocupado por los mismos.

2 Las cabeceras de líneas de autobuses deberán ser limpiadas debidamente y con la frecuencia necesaria de materias grasas y otros productos sólidos y líquidos por la empresa concesionaria de la línea.

3 Este precepto es también aplicable a los espacios reservados para el estacionamiento de camiones y autocares de alquiler, siendo responsables de la infracción sus propietarios.

Artículo 165.

Los propietarios y conductores de vehículos que transportan tierras, escombros, materiales pulverulentos, áridos, hormigón, cartones, papeles o cualquier otra materia similar, habrán de tomar cuantas medidas sean precisas para cubrir tales materiales durante el transporte y evitar que a causa de su naturaleza o por efecto de la velocidad del vehículo o del viento, caigan sobre la vía pública agua, polvo o parte de los materiales transportados.

Asimismo, antes de salir de las obras, habrán de lavarse los bajos y ruedas de los vehículos, con el fin de impedir que ensucien las vías públicas.

Artículo 166.

1 Cuando se realicen pequeñas obras en la vía pública con motivo de canalizaciones, tapado de calas, etc., y sin perjuicio del estricto cumplimiento de las previsiones contenidas en la señalización y balizamiento de las obras que se realicen en vías públicas y demás normas de aplicación, los sobrantes y escombros habrán de ser retirados dentro de las veinticuatro horas siguientes a la terminación de los trabajos, dejándolos, entre tanto, debidamente amontonados, de modo que no se perturbe la circulación de personas ni vehículos.

2 En las obras donde se produzcan cantidades de escombros superiores a un metro cúbico habrán de utilizarse, para su almacenamiento en la vía pública, contenedores adecuados, amparados por la correspondiente autorización.

Artículo 167.

Las personas que conduzcan perros u otros animales por las vías y espacios públicos, además de llevarlos atados, deben impedir que éstos depositen sus deyecciones en cualquier lugar des¬tinado al tránsito de peatones. Para que realicen dichas deyecciones habrán de llevarles a la calzada junto al absorvedero del alcantarillado, o a los lugares expresamente destinados para ello.

En caso de que las deyecciones queden depositadas en las aceras u otras zonas destinadas al tránsito peatonal la persona que conduzca el animal está obligada a su limpieza inmediata.

Artículo 168.

En caso de nevada, los empleados de fincas urbanas, la propiedad o los vecinos de las fincas que carezcan de portería y quienes tengan a su cargo la limpieza de edificios públicos y establecimientos de toda índole, están obligados a limpiar de nieve y hielo en las aceras en la longitud correspondiente a su fachada y en una anchura mínima de un metro; si la acera es de mayor ancho, depositando la nieve o hielo recogido a lo largo del borde de la acera, pero no en la calzada ni en los alcorques, para no impedir la circulación del agua ni la de los vehículos.

CAPÍTULO III
Limpieza de edificaciones

Artículo 169.

Los propietarios de las fincas, viviendas y establecimientos cuidarán de mantener en constante estado de limpieza las diferentes partes de los inmuebles que sean visibles desde la vía pública, de tal manera que se consiga una uniformidad en su estética, acorde con su entorno urbano.

Artículo 170.

1 Cuando se realice la limpieza de escaparates, puertas, marquesinas, toldos o cortinas de los establecimientos comerciales, se adoptarán las debidas precauciones para no causar molestias a los transeúntes ni ensuciar la vía pública y, si no obstante, ésta fuera ensuciada, los dueños del establecimiento están obligados a su limpieza retirando los residuos resultantes.

2 Iguales precauciones habrán de adoptarse para la limpieza de balcones y terrazas, así como el riego de las plantas instaladas en los mismos.

Artículo 171.

1. Al objeto de mantener las condiciones de limpieza y pulcritud que exigen el ornato y la estética de la ciudad, queda prohibido:

a) Colocar carteles, anuncios y pegatinas, así como realizar inscripciones o pintadas en paredes, muros, quioscos, cabinas, fachadas, farolas, verjas, vallas, papeleras, bancos, aceras, asfalto, etc.

b) Rasgar, ensuciar o arrancar aquellos carteles o anuncios situados en los lugares o emplazamientos autorizados al efecto, así como los Bandos y Avisos de las Autoridades.

2. Se considerarán separadamente como actos sancionables las actuaciones contrarias a lo dispuesto en el punto anterior en relación con los anuncios o carteles de cualquier contenido fijados en cada inmueble o demás lugares prohibidos.

3. A efectos de responsabilidad se estará a lo establecido en el artículo 150.2 de esta Ordenanza.

Artículo 172.

1 Los propietarios o titulares de inmuebles, monumentos, quioscos, etc., cuidarán, en cumplimiento de la obligación establecida en el artículo 158, de mantener limpias las paredes y fachadas de cualquier tipo de anuncio que no sea el específico de una profesión o actividad mercantil.

2 Únicamente se permitirá la colocación de carteles o anuncios en los sitios destinados a este objeto, siempre que, además estén amparados por la preceptiva licencia y se cumplan las normas específicas contenidas en la Ordenanza Reguladora de la Publicidad Exterior mediante vallas, así como las prescripciones de las Normas del Plan General de Ordenación Urbana y Ordenanzas que las desarrollen.

Artículo 173.

Durante los períodos electorales legislativos y aquellos otros de general participación ciudadana en los que sea pertinente la realización de actos de propaganda y publicidad, el Ayuntamiento de Covaleda adoptará, de conformidad con lo que se disponga en la respectiva normativa, espacios especialmente reservados para su utilización como soportes publicitarios.

CAPÍTULO IV
Retirada de residuos sólidos
Sección 1ª
Normas generales

Artículo 174.

Este capítulo comprende las normas que deben ser cumplidas por los productores de los desechos y de los residuos sólidos enumerados en el artículo 154 con referencia a la presentación y entrega de los mismos para su recogida y transporte.

Artículo 175.

La recogida de residuos sólidos será establecida por el servicio Municipal competente con la frecuencia y horario que se consideren oportunos, dando la publicidad necesaria para conocimiento de los vecinos.

Artículo 176.

De la recepción de los residuos sólidos se hará cargo el personal dedicado a la misma y quien los entregue a cualquier otra persona física o jurídica que carezca de la correspondiente concesión o autorización municipal deberá responder solidariamente con ésta por los perjuicios que pudieran producirse por causa de aquellos, independientemente de la sanciones a que hubiere lugar.

En ningún caso, ni bajo ningún pretexto, deben entregarse los residuos al personal encargado del barrido y riego de las calles.

Artículo 177.

Ninguna persona física o jurídica podrá dedicarse a la recogida, transporte y aprovechamiento de los residuos sólidos, cualquiera que sea su naturaleza, sin la previa concesión o autorización municipal.

Artículo 178.

1. Cuando los residuos sólidos por su naturaleza y a juicio del servicio municipal competente, pudieran presentar características que los hagan tóxicos o peligros, se exigirá al productor o poseedor de los mismos, que previamente a su recogida realice un tratamiento para eliminar o reducir en lo posible estas características o que los deposite en forma o lugar adecuados.

2. Así mismo, los productores o poseedores de residuos potencialmente tóxicos o peligrosos o que por sus características pueden producir trastornos en el transporte y tratamiento, quedan obligados a proporcionar al Ayuntamiento información competa sobre su origen, cantidad y características, siendo responsables en todo momento de cuantos daños se produzcan cuando se hubiera omitido o falseado aquella información.

Artículo 179.

En toda nueva edificación ocupada por más de una familia o destinada a usos no residencia¬les donde se produzcan residuos sólidos, existirá, conforme a las normas del Plan General de Ordenación Urbana y Ordenanzas que las desarrollen, un local con capacidades y dimensiones adecuadas para el almacenamiento de los mismos.

Artículo 180.

Los propietarios o responsables de las fincas facilitarán el acceso al local, donde estén ubicados los recipientes normalizados, a la totalidad de los vecinos de la finca, a fin de que éstos puedan depositar sus residuos.

Artículo 181.

Las dependencias y locales comerciales integrantes de un inmueble y que diariamente produzcan residuos en cantidad inferior a la capacidad de un recipiente normalizado tendrán derecho a utilizar el local preceptivo del edificio destinado a la recepción de dichos residuos. Si producen mayor cantidad habrán de tener su propio local.

Sección 2ª
Residuos domiciliarios

Artículo 182.

1 Se entiende por residuos domiciliarios los que proceden de la normal actividad doméstica, así como los producidos en los establecimientos comerciales que por su naturaleza y volumen son asimilables a los anteriores.

2 El Ayuntamiento podrá disponer que en toda la ciudad o en sectores o zonas determinadas se presenten por separado o se depositen en recipientes especiales aquellos residuos susceptibles de distintos aprovechamientos, como papeles, botellas, latas, etc.

Artículo 183.

1 La presentación de los residuos domiciliarios se hará obligatoriamente en el tipo de recipiente normalizado que, en cada caso, señale el Ayuntamiento de acuerdo con la naturaleza de los residuos, las características del sector o vía pública y con la planificación realizada para la recogida y transporte por el Servicio Municipal competente.

2 En las zonas, sectores o barrios donde la recogida se efectúe mediante recipientes herméticos suministrados por el Ayuntamiento, los usuarios de tales recipientes tienen la obligación de conservarlos y mantenerlos en adecuadas condiciones de higiene, con la diligencia que el Código civil exige al usufructuario de bienes ajenos; siendo responsables del deterioro que los recipientes puedan sufrir por su culpa o negligencia.

3 La basura se depositará en bolsas perfectamente cerradas y nunca de otra forma en los contenedores, cubos colectivos o en los lugares que se indiquen en la vía pública delante de los portales o esquinas.

4 Los establecimientos comerciales e industriales están obligados a utilizar aquellos recipientes normalizados para depósito de desechos y residuos orgánicos que, en desarrollo de la Ley 22/2011, sean determinados por la Autoridad Municipal.

5 Queda prohibido el estacionamiento de vehículos delante de los contenedores y cubos des¬tinados para depositar los residuos, a fin de no obstaculizar la libre maniobra de los mismos para cualquier actuación que se desee.

Artículo 184.

Las operaciones de conservación y limpieza que, en su caso, exijan los recipientes normalizados, serán de cuenta de los habitantes de la finca, cuando se trate de edificios destinados a vivienda y de la propiedad cuando sean edificios públicos o establecimientos comerciales, debiendo unos y otra, en cada caso, destinar la persona que haya de realizar tal cometido, sin perjuicio de las acciones que, a los mismos efectos, realicen los Servicios Municipales.

Artículo 185.

1 La recogida de los residuos, en las zonas donde no existan recipientes normalizados, se efectuará por los operarios encargados de la misma, a partir de la puerta de la finca o establecimiento comercial.

2 En las zonas en que existan recipientes normalizados no desechables, los vecinos depositarán en ellos los residuos y el personal del vehículo colector vaciará el contenido de los recipientes en el camión y los depositará vacíos donde se encontraban.

3 Al personal del vehículo colector no le corresponde ninguna manipulación de los residuos ni de los recipientes dentro de las fincas de propiedad pública o privada.

Artículo 186.

1. Cuando las bolsas o los recipientes conteniendo las bolsas con los residuos sean colocados en la vía pública, en la acera junto al borde de la calzada o lugar que se señale, esta operación deberá realizarse como máximo 1 hora antes del paso del vehículo si la recogida se efectúa durante el día, o a partir de las 21 horas si la misma es nocturna.

Una vez vaciados los recipientes no desechables se procederá a su retirada, en un plazo máximo de quince minutos, en el caso de que la recogida se realice durante el día, o antes de las ocho de la mañana si la recogida se efectúa de noche, a excepción de los correspondientes a establecimientos comerciales que pueden ser retirados en el momento de la apertura y, en todo caso, antes de las nueve de la mañana.

2. En las edificaciones con amplios patios de manzana en que el portal o entrada del inmueble se abre a estos patios, es necesario que los vehículos colectores tengan acceso a los mismos. En caso contrario los recipientes deberán colocarse al paso del vehículo colector.

3. En las colonias o poblados con calles interiores en que no pueda acceder el vehículo colector a los portales de las fincas, los residuos se depositarán en recipientes normalizados que habrán de colocarse en lugar al que tengan acceso dicho vehículo.

Artículo 187.

En los centros públicos o privados, viviendas, mercados, galerías de alimentación, centros sanitarios, etc., la retirada de los residuos correrá a cargo del Servicio Municipal competente, pero no el barrido y limpieza de los mismos. Estas últimas operaciones habrán de realizarse con la frecuencia que sea necesaria para mantener los locales en las debidas condiciones de salubridad e higiene.

Artículo 188.

Si una entidad pública o privada tuviera por cualquier causa que desprenderse de residuos sólidos en cantidades mayores a las que constituyen la producción diaria normal y no de forma frecuente, no podrá presentarlos conjuntamente con los residuos habituales. En estos casos, la entidad podrá ser autorizada al transporte de los residuos con sus propios medios a los puntos de transformación o eliminación que indique el Servicio Municipal competente, o bien podrá solicitar su retirada al mencionado servicio. En ambos casos el Ayuntamiento pasará el correspondiente cargo por la eliminación o transformación de los residuos y, además, en el segundo caso, lo aumentará con el correspondiente cargo de transporte a los centros de eliminación o transformación de los residuos.

Sección 3ª
Residuos industriales

Artículo 189.

Los productores o poseedores de residuos industriales especiales, están obligados a la adopción de cuantas medidas sean necesarias para asegurar que el transporte, tratamiento, eliminación o en su caso aprovechamiento de los mismos se realice sin riesgo para las personas. En consecuencia, estos residuos deberán ser depositados en vertederos de seguridad, siendo los propietarios de tales residuos los únicos responsables de los posibles daños o perjuicios que los mismos puedan ocasionar.

Artículo 190.

Serán considerados residuos industriales especiales, aquellos que por sus características no puedan ser clasificados como insertes o asimilables a los residuos urbanos y en general los que presenten un riesgo potencial para la salud pública o el medio ambiente.

Artículo 191.

Los productores o poseedores de residuos industriales, cualquiera que sea su naturaleza, llevarán un registro en el que se hará constar diariamente el origen, cantidad y características de los mismos, así como la forma de eliminación o aprovechamiento y lugar de vertido. Dicho registro podrá ser examinado en todo momento por el personal municipal acreditado para ello, levantando acta de la inspección realizada.

Artículo 192.

Para deshacerse de los residuos industriales será necesaria la correspondiente autorización municipal, indicándose, a la vista de la naturaleza y características de los mismos, el lugar para su eliminación o aprovechamiento.

Artículo 193.

1 Cuando los residuos industriales sean inicialmente tóxicos o peligrosos o puedan resultar de tal condición por el transcurso del tiempo, sólo podrán ser depositados en instalaciones especiales que aseguren su destrucción o inocuidad.

2 El transporte de los desechos o residuos sólidos industriales podrá efectuarse por los propios productores, poseedores o por terceras personas que cuenten con la oportuna y especifica licencia y, mediante vehículos especialmente acondicionados para evitar todo riesgo.

3 Una vez efectuado el vertido en las zonas especialmente habilitadas para tales residuos, se acreditará documentalmente esta circunstancia ante el Ayuntamiento.

Sección 4º
Residuos especiales
Subsección 1ª Tierras y escombros

Artículo 194.

1 Queda terminantemente prohibido depositar en los recipientes normalizados destinados a residuos domiciliarios los escombros procedentes de cualquiera clase de obras.

2 Queda terminantemente prohibido verter tierras y escombros en cualquier lugar que no sea el vertedero municipal de escombros, excepto cuando se disponga de Licencia Municipal.

3 Los escombros, así como las tierras procedentes de vaciado o movimientos de tierras, habrán de eliminarse por los interesados conforme a lo establecido en la Ordenanza Municipal de Transportes de tierras y escombros a vertederos.

Artículo 195.

1 Se prohíbe depositar en la vía pública toda clase de escombros o desechos procedentes de obras de construcción y remodelación de edificios o de obras realizadas en el interior de los mismos, sea en la totalidad o en alguna de las viviendas.

2 Igualmente queda prohibido almacenar en la vía pública, fuera de los límites de la valla protectora de las obras, material de construcción: arena, ladrillos, cemento, etc.

Artículo 196.

1 Los residuos y materiales del artículo anterior, sólo podrán almacenarse en la vía pública utilizando para ello contenedores adecuados cuya instalación habrá de cumplir los requisitos y condiciones que se señalan en la Ordenanza y en los apartados siguientes.

2 La colocación de contenedores requerirá autorización municipal cuyo número deberá indicarse en un lugar visible de los mismos, siendo el único elemento de identificación de su titular.

3 Los contenedores deben estar dotados de los dispositivos adecuados que permitan mantenerlos cubiertos cuando no sean utilizados, para reservar el ornato urbano y evitar que otras personas arrojen en aquellos basuras domiciliarias o trastos inútiles.

4 Cuando los contenedores se encuentren llenos de escombros se procederá, en plazo no superior a veinticuatro horas, a su retirada y sustitución por otros vacíos. A estos efectos los materiales depositados no podrán rebasar en ningún caso el plano delimitado por las aristas superiores del contenedor, estando prohibido el uso de suplementos o añadidos para aumentar la capacidad del recipiente.

En caso de incumplimiento, el Ayuntamiento podrá retirar el contenedor, que una vez vacío, quedará en depósito, previo pago de los gastos a que ascienda la retirada, transporte y vertido.

Subsección 2ª Escorias y cenizas.

Artículo 197.

1 Las escorias y cenizas de los generadores de calor podrán ser retiradas por el Ayuntamiento a petición de los interesados, a los que se pasará el correspondiente cargo.

2 No se aceptará la recogida de escorias de edificios si las mismas no se depositan en recipientes con carga no superior a los 25 kg. Y homologados por el Ayuntamiento.

Subsección 3ª Muebles, enseres y objetos inútiles.

Artículo 198.

1 Queda prohibido depositar, en los espacios públicos, muebles, enseres y objetos inútiles para que sean retirados por los camiones colectores de la recogida domiciliaria.

2 Las personas que deseen desprenderse de tales elementos deberán comunicarlo al Servicio Municipal competente, que los retirará previo pago de la tasa correspondiente o le indicará el lugar de depósito, según lo que proceda en cada caso.

Subsección 4ª Vehículos abandonados.

Artículo 199.

Sin perjuicio de las causas de retirada y depósito de vehículos previstas en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y Ordenanza Municipal de Circulación, los servicios municipales procederán a la retirada de los vehículos situados en la vía pública o terrenos adyacentes y espacios libres públicos siempre que, por sus signos exteriores, tiempo que permanecieren en la misma situación u otras circunstancias, puedan considerarse residuos sólidos urbanos, como consecuencia de su situación de abandono.

Artículo 200.

1 A efectos de esta Ordenanza y en su ámbito de aplicación se considerarán abandonados aquellos vehículos, o sus restos, que por sus signos exteriores no sean aptos para circular por carecer de alguno de los elementos necesarios o que, aun contando aparentemente con la totalidad de estos elementos, tanto sus evidentes señales de deterioro, como el tiempo de permanencia en idéntica posición de estacionamiento por período superior a un mes, permitirán presumir la misma situación de abandono.

2 Se excluyen de la consideración de abandonados aquellos vehículos sobre los que recaiga orden o mandamiento judicial, conocido por el Ayuntamiento, para que permanezcan en la misma situación, aunque la autoridad municipal podrá recabar la adopción de las medidas pertinentes en orden al ornato urbano.

Artículo 201.

1 Efectuada la retirada y depósito de un vehículo abandonado, conforme a los términos definidos en el artículo anterior, el Ayuntamiento lo notificará a quien figure como titular en el Registro de Vehículos o a quien resultare ser su legítimo propietario, en la forma establecida en la Ley 30/1992.

2 En la misma notificación se requerirá al titular del vehículo para que manifieste si deja el vehículo o sus restos a disposición del Ayuntamiento, que adquirirá su propiedad o por el contrario opta por hacerse cargo de los mismos para su eliminación; apercibiéndole que en caso de silencio que se entenderá que opta por la primera de las posibilidades.

3 Si el propietario del vehículo o sus restos fuera desconocido, la notificación indicada se efectuará conforme a las normas generales.

Artículo 202.

En todo caso, los propietarios de los vehículos o sus restos deberán soportar los gastos de recogida, transporte y depósito cuyo abono será previo, en los supuestos en que opten por hacerse cargo de aquéllos, conforme a lo establecido en el número 2 del artículo anterior.

Artículo 203.

Quienes voluntariamente quieran desprenderse de un vehículo, pueden solicitarlo al Ayuntamiento mediante escrito al que se adjuntará la baja del mismo expedida por el Organismo competente de la Administración del Estado, haciéndose cargo de los gastos de recogida y transporte que se ocasionen.
Artículo 204.

Cualquier persona podrá comunicar al Ayuntamiento o a los agentes de la autoridad, por escrito o verbalmente, la existencia de un vehículo o sus restos presumiblemente abandonados, sin que por tal actuación adquiera derecho alguno sobre aquéllos o su valor.

Subsección 5ª Animales muertos

Artículo 205.

Se prohibe el abandono de cadáveres de animales de toda especie, sobre cualquier clase de terrenos y también su inhumación en terrenos de propiedad pública.

La sanción por incumplimiento de esta norma será independiente de las responsabilidades que estén previstas en la normativa de orden sanitario.

Artículo 206.

1 Las personas que necesiten desprenderse de animales muertos lo harán a través del Servicio Municipal competente que procederá a su recogida, transporte y eliminación.

2 Este Servicio Municipal será gratuito cuando se trate de animales domésticos en régimen de convivencia o cautividad y, en el caso de explotaciones ganaderas o industriales y en el supuesto de équidos para uso deportivo, se aplicarán los precios de coste del servicio.

Artículo 207.

La eliminación de animales muertos no exime a los propietarios, en ningún caso, de la obligación de comunicar la baja del animal y las causas de su muerte cuando así venga establecido en Ordenanzas o Reglamentos Municipales o disposiciones legales vigentes.

Artículo 208.

Quienes observen la presencia de un animal muerto deberán comunicar tal circunstancia al Servicio Municipal competente a fin de proceder a la retirada del cadáver en las condiciones higiénicas necesarias para tal operación.

Subsección 6ª Residuos clínicos

Artículo 209.

A efectos de esta Ordenanza se considerarán residuos clínicos:

1 Los procedentes de vendajes, gasas, algodón, jeringuillas, restos de medicamentos o sus envases, tubos de ensayo, etc..

2 Los asimilables a residuos domiciliarios tales como restos de comida, basuras procedentes de la limpieza y embalajes.

3 En general, todo residuo que se produzca en clínicas, sanatorios, hospitales, laboratorios y demás establecimientos sanitarios de carácter análogo.

Artículo 210.

1 Los residuos procedentes de centros sanitarios han de estar debidamente envasados y cerrados, utilizando para ello recipientes normalizados. Los residuos procedentes de quirófanos, curas, etc., estarán separados de los de comedores, bares, cafeterías, etc., con el fin de evitar contagios o infecciones.

2 Los establecimientos que produzcan residuos clínicos, tendrán obligación de entregar los mismos al Ayuntamiento o a receptor autorizado que procederá, selectivamente, a su recogida, transporte y tratamiento, o dará las instrucciones pertinentes para que tales establecimientos puedan desprenderse de aquellos residuos que precisen de un tratamiento específico.

3 Si la entrega de residuos clínicos se hace a persona física o jurídica que no posea la debida autorización, el productor responderá solidariamente con el receptor de cualquier daño que se produzca a causa de aquéllos y de las sanciones que proceda imponer.

Subsección 7ª Otros residuos

Artículo 211.

Se incluyen en este epígrafe cualesquiera otros residuos no señalados específicamente entre los especiales o aquellos que, procediendo de actividades comerciales, exijan una recogida, transporte y tratamiento selectivo, por razón de las condiciones anormales en que los mismos pudieran encontrarse.

Artículo 212.

Los dueños de establecimientos comerciales que tuvieran que desprenderse de alimentos deteriorados, conservas caducadas, etc., están obligados a entregar tales desechos al Ayuntamiento a fin de efectuar una correcta eliminación.

CAPÍTULO V
Tratamiento de residuos

Artículo 213.

1 Los depósitos o vertederos para la eliminación de residuos sólidos urbanos son de exclusiva competencia municipal y en cuanto a su situación, instalación, forma de vertido y funcionamiento se dará cumplimiento a cuanto dispongan las disposiciones vigentes sobre esta materia.

2 Todo vertedero que no cumpla con lo establecido en el punto anterior, será considerado clandestino e inmediatamente clausurado, sin perjuicio de las sanciones previstas y de las responsabilidades a que hubiere lugar.

3 Las instalaciones industriales para la eliminación o aprovechamiento de los residuos en sus formas de compostaje, reciclado, incineración, pirolisis y pirofusión, etc., estarán a lo que dispongan las leyes vigentes en la materia.

TÍTULO V

SANCIONES, PROCEDIMIENTO SANCIONADOR CAPÍTULO ÚNICO

Normas generales

Artículo 214.

Son objeto de este capítulo las sanciones que el Ayuntamiento puede imponer a los particulares que incumplan, por acción u omisión, los preceptos de esta Ordenanza, Reglamentos y Bandos de Buen Gobierno y demás Disposiciones complementarias que dicten las Autoridades Municipales.

Quedan exceptuadas de estas reglas las infracciones en materia de Hacienda Local que se sancionarán de conformidad a la legislación en materia de Haciendas Locales y en las Ordenanzas Fiscales en vigor de cada ejercicio económico.

Artículo 215.

La Administración Municipal podrá también investigar y sancionar de oficio aquellas infracciones que, aún hallándose previstas como faltas en el Código Penal, afecten directamente a los intereses generales y no haya procedido investigación de parte.

La circunstancia de conocer de éstas simultáneamente, la Administración Municipal y los Tribunales, no será obstáculo para que se impongan al infractor, en todo caso, aquellas sanciones complementarias, tales como cierre de establecimientos, revocación o suspensión de permisos y demás que se determinan en este Capítulo, que puedan agotar las medidas coercitivas que, para el mejor cumplimento de los fines de su competencia, pueda utilizar el Ayuntamiento con arreglo a la Ley.

Artículo 216.

Contrariamente a lo que ocurre con las Resoluciones de los Tribunales ordinarios, las sanciones que el Ayuntamiento imponga no tendrán en caso alguno la consideración legal de penas y por ello no podrán servir para excepcional la cosa juzgada. Pero no obstante, dicha excepción, en caso de que haya recaído Sentencia judicial, podrá el Ayuntamiento dictar nuevas sanciones siempre que la pena impuesta por el Tribunal sentenciador no consiga restablecer la situación de legalidad.

Consecuentemente, las multas impuestas por faltas que impliquen una infracción permanente y cuya única finalidad sea la de servir de remedio coactivo para reducir la resistencia del particular, podrán ser reiteradas cuantas veces fueren precisas, si en el plazo que cada vez se señale al levantarse la respectiva acta, no remediase el interesado las deficiencias que haya motivado la imposición de la sanción.

Artículo 217.

Toda persona natural o jurídica podrá denunciar ante el Ayuntamiento las infracciones a la presente Ordenanza.

Artículo 218.

1 Las responsabilidades derivadas del incumplimiento de las obligaciones señaladas en esta Ordenanza serán exigibles no sólo por los actos propios, sino también por los de aquellas personas de quien se deba responder y por el proceder de los animales de los que se fuese propietario.

2 Cuando se trate de obligaciones colectivas tales como uso, conservación y limpieza de recipientes normalizados, limpieza de zonas comunes, etc., la responsabilidad será atribuida a la respectiva comunidad de propietarios o habitantes del inmueble cuando no esté constituida y, al efecto, las denuncias se formularán contra la misma o, en su caso, la persona que ostente su representación.

Artículo 219.

1 Los reincidentes que hayan contravenido a un mismo artículo de estas Ordenanzas o a distintos de ellos, cuando recayesen sobre la misma cosa o fuesen dictados por igual clase de personas, serán castigados con mayor sanción.

2 Serán considerado reincidente quien hubiera incurrido en infracción de la misma materia en los tres meses anteriores.

Artículo 220.

Las infracciones a lo dispuesto en esta Ordenanza podrán ser sancionadas por la Alcaldía-Presidencia o Concejal en quien delegue, con multa de hasta 90 euros, de conformidad con lo establecido en el Real¬Decreto Legislativo 781/1986, de 18 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Régimen Local y según los preceptos incumplidos del Artículo correspondiente.

A falta de preceptos sancionadores concretos, se observarán las reglas establecidas en los artículos siguientes.

Artículo 221.

1. La multa será sanción común a toda clase de infracciones. En su aplicación, el Alcalde-Presidente o Concejal en quien delegue, clasificará discrecionalmente las infracciones en leves, graves y muy graves, ponderando las circunstancias del caso y los antecedentes del infractor.

2. Las infracciones serán sancionadas en la forma siguiente:

a) Infracciones leves: Multa de hasta 30 euros.

b) Infracciones graves: Multa de 30,01 euros a 60 euros.

c) Infracciones muy graves: Multa de 60,01 euros a 90 euros.

3. En los supuestos de infracciones al Capítulo IV: Retirada de residuos sólidos, del Título IV de la presente Ordenanza, el Alcalde podrá imponer las sanciones máximas previstas en la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados.

4. Para determinar la cuantía de la sanción se atenderá a las circunstancias concurrentes en los hechos que la motivaron, tales como naturaleza de la infracción, grado de intencionalidad y reincidencia, así como aquellos factores que puedan considerarse como atenuantes o agravantes y los antecedentes del infractor.

Artículo 222.

Las infracciones cometidas contra el artículo 43 de esta Ordenanza podrán ser sancionadas por la Alcaldía¬Presidencia o Concejal en quien delegue, en la forma siguiente:

a) Multa de 90 euros por la primera infracción.

b) Multa de 90 euros y retirada temporal de la licencia con la consiguiente clausura o cese de la actividad mientras subsista la sanción por la segunda infracción.

c) Multa de 90 euros y retirada definitiva de la licencia concedida, por la tercera infracción.

Artículo 223.

Toda infracción motivará un expediente, iniciado de oficio o por denuncia particular y estará a lo dispuesto en esta Ordenanza.

Artículo 224.

Para la imposición y exacción de multas se observarán las reglas siguientes:

1. Para imponer sanción por infracciones se oirá previamente al denunciado, excepto en los casos de comprobación técnica de la infracción, en que no será necesaria la audiencia.

2. No obstante, si éste no se presentase o no alegare lo conducente a su defensa después del segundo llamamiento podrá procederse en rebeldía sin más citarle ni oírle, salvo los recursos legales que le competan contra el acuerdo municipal.

一 La resolución será por escrito y motivada.

一 La providencia se comunicará por escrito al multado.

一 Las multas, una vez firmes, se harán efectivas mediante:

Abono en efectivo en la Tesorería Municipal.

Ingreso en cuenta restringida municipal que se señale.

Giro Postal, haciendo constar nº de expediente,

Unidad Administrativa de la que procede la multa y Artículo infringido, teniendo el justificante de pago,

en el Negociado correspondiente por espacio de un mes, a disposición del interesado.

6. Para el pago de toda sanción se concederá un plazo proporcionado a su cuantía, que no bajará de ocho días, ni excederá de veinte, pasado el cual se procederá al apremio contra los morosos.

Artículo 225.

La sanción objeto del apremio administrativo no será obstáculo para que el Ayuntamiento de¬nuncie al Juzgado las infracciones que tengan la consideración de faltas penales.
Artículo 226.
En cuanto a la responsabilidad civil subsidiaria, se estará a lo dispuesto en la Ley de Régimen Local y demás disposiciones de carácter general.

DISPOSICIONES TRANSITORIAS

Primera. Las autorizaciones de carácter temporal concedidas con anterioridad a la fecha de entrada en vigor de la presente Ordenanza, se regirán por las condiciones expresadas en las licencias, autorizaciones o concesiones, que, en cada caso se hubieren otorgado.

Segunda. Los titulares de autorizaciones de carácter permanente concedidos con anterioridad a la fecha de entrada en vigor de la presente Ordenanza, dispondrán de un plazo de seis meses para adaptar las instalaciones a lo establecido en la misma.

Tercera. Lo establecido en el artículo 150 de la presente Ordenanza solo será de aplicación cuando en la edificación afectada se haya procedido al cumplimiento de lo establecido en el artículo 151 o, sin darse esta circunstancia, se origine un conflicto grave entre vecinos y que ha de ser valorado por la Alcaldía.

Disposición derogatoria. A la entrada en vigor de la presente Ordenanza quedaran derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a su articulado.

DISPOSICIONES FINALES

Primera. La presente Ordenanza entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de Soria.

Segunda. La Alcaldía queda facultada para dictar cuantas órdenes e instrucciones resulten necesarias para la adecuada interpretación, desarrollo y aplicación a esta Ordenanza.

Covaleda, 12 de enero de 2012.–

El Alcalde, Hilario Rioja Sanz.

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