HISTORIA DE LA REAL CABAÑA DE CARRETEROS – I

De La página http://www.cabanarealcarreteros.org, hemos obtenido la siguiente información relativa a la historia de la Real Cabaña de Carreteros, de la cual era miembro de pleno derecho Covaleda. Se trata de un breve resumen de lo que fue esta institución que tanto significó para la historia de la zona de pinares soriano-burgalesa; institución que bien merecería un estudio más en profundidad ya que según dijo el filósofo y cuya opinión yo comparto, “en el estudio y comprensión de nuestro pasado encontraremos las respuestas y soluciones de nuestro futuro”.

Dada la extensión del artículo y para facilitar su lectura lo hemos dividido en varios capítulos.

ORIGEN, ÁMBITO, SERVICIOS Y GENERALIDADES

Del libro de Pedro Gil Abad “Junta y Hermandad de la Cabaña Real de Carreteros de Burgos-Soria”. (Fotografías de Frasi, Esteban y anónimas).

   El título completo era “Cabaña Real de Carreteros, Trajineros, Cabañiles y sus derramas”. Era una Asociación, Hermandad o Gremio formado por todos los carreteros que en España se dedicaban al trajín y conducción de efectos para el servicio público y particular.
Fue instituida por los Reyes Católicos en 1497. Los cabañiles con sus derramas se unieron en 1629. Desde el siglo XV se concedieron privilegios, según cuatro leyes emanadas de la Corona en los tres primeros años de su creación (1497-99).
En teoría, la Cabaña Real de Carreteros se hacía extensiva a todos los carros de largas y cortas distancias pero, en la práctica, la Corona, el Estado, trataba sólo con las asociaciones organizadas, pues únicamente con éstas se conocen contratos.
Hacia 1300, Castilla se convirtió en la principal potencia lanera del mercado internacional. Por estas fechas sus lanas se exportan incluso a Inglaterra. Irán también a Flandes compitiendo con las inglesas. Es la época de la revolución lanera. El comercio de la lana se convierte en columna vertebral de la economía castellana.
Las carretas de bueyes ya efectuaban entonces los transportes desde los lavaderos y secaderos de lana de Segovia a Burgos y al Cantábrico. Desde Vinuesa al Cantábrico pasando por Ágreda.

SIGLO XV 

Los privilegios de los carreteros aparecieron recopilados en leyes generales a finales de la Edad Media. Los Reyes Católicos comenzaron una amplia política de fomento del comercio y del transporte y, como parte de este programa, los carreteros recibieron un peculiar estatuto legal y un número importante de privilegios cualitativamente hablando. Supieron apreciar la importancia de los carros de bueyes en el sitio de Baza, en la Guerra de Granada. Algunas de las asociaciones profesionales disfrutaban ya en el siglo XV, la Corona de Castilla comenzó a hacer demandas importantes a los carreteros del interior.

Por otra parte, las campañas bélicas importantes requerían sustanciales transportes pesados para artillería y municiones. Se vio acentuado en las Guerras de Granada y, gracias a ella, se obtuvieron muchos de los privilegios. En 1492, se habla de 8.000 animales de tiro para transportes de artillería y abastecimiento. Baza requirió sobre 14.000 bueyes en 1489. La Hermandad de Carreteros Burgos-Soria colaboró con más de 4.000 carros de bueyes en dichas guerras por asignación de una cuota de carretas.

   Durante el siglo XV, se dan privilegios a favor de diferentes asociaciones sobre pastos comunes y poder cortar madera para reparar carretas. Así sucedió con los transportistas que iban de Segovia a Granada y con los de la Hermandad Burgos-Soria. Durante este siglo transportaban los bagajes de la Casa Real.

En general, estos privilegios eran concedidos a transportistas asociados sólo en casos especiales. Pero al no ser respetados, los Reyes Católicos crearon La Cabaña Real de Carreteros en 1497. De esta manera sistematizaron los privilegios concedidos anteriormente con irregularidad y revisaron y clarificaron sus relaciones con los carreteros. Al mismo tiempo, se estableció la obligación de dar prioridad a las demandas reales.

Aunque no se han podido encontrar copias de las primeras concesiones sistematizadas, éstas fueron hechas a petición de asociaciones profesionales como la de Burgos-Soria, la primera de las que tenemos noticia y la de mayor importancia.

La razón de la concesión original a la Cabaña Real de Carreteros fue ratificado en forma de cuatro leyes, insertas en la parte legislativa y que, en resumen, tratan: De la libertad de los carreteros para andar por todos los términos de los pueblos; de que no se les cobren penas como a los vecinos; de que los Concejos abran los carriles y caminos a su costa; de que puedan pagar los portazgos y aranceles de aduanas en el camino sin desviarse y si no se les mostraba el arancel no estaban obligados a pagar; de que puedan pasar con sus bueyes por los terrenos permitidos a los vecinos; de que puedan cortar madera de los montes para reparar sus carretas; de que sus bueyes que llevan sueltos, de remuda o rebezo no paguen derechos.

SIGLO XVI 

Según se afirma, los negocios más importantes del Estado estaban en el extranjero, pero los carreteros siguen trajinando para la Corona.

En 1544, las carretas de Badajoz; en 1520, las carretas de la zona Burgos-Soria en Fuenterrabía, están moviendo artillería y material de guerra contra los Comuneros.

Durante todo el siglo XVI, encontramos abundante documentación sobre litigios entre carreteros y distintos pueblos sobre los privilegios.

Así en 1505 los del área de Granada; en 1520 los del área Burgos-Soria; los terratenientes castellanos se quejan a las Cortes de que los jueces favorecen a los transportistas, “son amigos y parientes de los transportistas”. Pero los tribunales siguen soportando los privilegios de los carreteros en la segunda mitad del siglo XVI.

La Hermandad de Burgos-Soria acude a los tribunales contra los peajes de carreteras en 1578 y logran su regulación.

   Esto tuvo lugar en la ejecutoria de 30 de Marzo contra los Concejos de Palacios, Vilviestre, Covaleda y otros sobre el pontazgo de Barbadillo del Mercado, perteneciente a la ciudad de Burgos, que llevaban a cada vecino, por fuerza, de cada carretada de lana una blanca, y de cada carretada de vino y pan tres maravedís y por cada bestia cargada una blanca…

Desde 1590, la política interna comenzó a ser un factor creciente de la Historia de España. A finales del siglo XVI, un nuevo desarrollo hizo revivir el interés de la Corona por el transporte. El abastecimiento comenzó a ser un problema que le preocupaba. La ciudad de Madrid era un consumidor excepcional por el vertiginoso aumento que experimentó su población, pues en menos de 40 años, lo hizo en un 90%, llegando a los 55.000 habitantes a finales del siglo XVI.

En las primeras décadas del XVII, con Felipe III, en menos de 20 años, se puso en 130.000 habitantes, lo que supuso un serio problema de suministro. De esta necesidad se derivó el interés por la Corona en proporcionar transporte.

SIGLO XVII 

En esta época (1636) se lleva un control riguroso de las carretas por parte del Estado para poder requisarlas y suministrar trigo y subsistencias a Madrid. Así lo vemos en el área de Navarredonda. Esta norma permaneció durante todo el siglo y en los siguientes, siendo los Jueces Subdelegados los encargados de llevar dicho control.

A principios del siglo XVI, se agravan las demandas de transportes, al tener necesidad de acudir los carreteros del área Burgos-Soria a las minas de mercurio de Almadén. Quizás fue a causa de la expulsión de los moriscos, pues desde esa época tienen problemas de transporte las minas de Almadén y, desde entonces, dejan de aparecer los carreteros de área de Granada.

El Estado, ante esta necesidad, concede más privilegios en pastos y consigue que les resulten más baratos.

La principal medida, aunque ya anteriormente existiera un Alcalde entregador y Juez de todos los carreteros del reino, fue la de institucionalizar un tribunal de justicia a nivel nacional para los carreteros encuadrados en la cabaña real. Se le conoció como “Juzgado o Propectoría de la Cabaña Real de Carreteros”, a cuyo frente había un “Juez Protector Conservador” con categoría de Ministro de su Consejo.

Tanto el Juez Protector como el Procurador General disfrutaban de privilegios especiales para poder presentar quejas a los más altos tribunales donde se pudieran tomar decisiones para seguir la política en beneficio de los carreteros.

Durante la primera mitad del siglo XVII, la Corona concede nuevos privilegios que incluyen: Estar excluido de todo reglamento local, a menos que fuera expresamente aprobado por la Corona(1616); permiso específico para transportar madera para sus usos personales en viajes de puerto a puerto (1613); exención del servicio militar (1639) y de milicias (1648); entrada libre en tierras regadas y viñedos cortados, en tiempos de sequía (verano 1645).

Se aprovechan de su influencia para ser eximidos de toda serie de tasas, sisas y servicios.

No existió ruptura entre carreteros y Corona, hacia 1640, como dice Ringrose. En esa época y hasta 1655, tenemos a los carreteros de la zona Burgos-Soria contratados por la Corona para llevar la munición, artillería y suministro a los ejércitos de las Guerras de Cataluña y Portugal. Al mismo tiempo, siguen transportando toda clase de materiales: lana, carbón, madera, sal, grano, leña, etc. Lo que tuvo lugar fue una ausencia de transporte, debido a que durante las contiendas bélicas citadas, los carreteros sufrieron grandes pérdidas de sus efectivos en animales y carretas. El reponer estas pérdidas les supuso un compás lento hasta la década de los 80, en que más o menos existía un equilibrio.

Ante la crisis de la segunda mitad del XVII, los oficiales encargados de quintar, empezaron a querer enrolar a los carreteros en el servicio militar, sin consideración a los privilegios. Las justicias de los pueblos tampoco hacían caso. Ante esta anarquía se les concede llevar impresos los privilegios para que todos los cumplan. Pero no parece que surtió mucho efecto, ya que en los años 1662, 1668 y 1672 se vuelven a publicar dichos privilegios, lo que nos indica que siguen las dificultades. En 1671 pierden el derecho a las rastrojeras; se les recortan los privilegios de pastos en 1674 y limitan las desyuntas y disueltas.

Cuando al final de siglo, la debilitación del Estado era manifiesta, los privilegios fueron decayendo, los peajes aumentaban y los carreteros tuvieron que independizarse de la Corona, aunque nunca hubo ruptura.

Hacia mediados de siglo, década de los 40, vuelven las carretas de la zona Burgos-Soria a las minas de Almadén, transpontando el azogue a Sevilla, el Juez Conservador sigue protegiendo los intereses de la Cabaña Real de manera efectiva, aunque decaiga el poder real, los carreteros siguen apareciendo en los documentos durante todo el siglo y, en especial, entre 1673-1691-92, lo que no va muy de acuerdo con Ringrose cuando dice que los carreteros no aparecen hasta últimos del mandato del Conde de Oropesa.

En el siglo XVII, se ven mezclados en todas las actividades y la vida nacional les arrastra, siendo la causa de que en la segunda mitad exista una pequeña deflación que es superada con bastante rapidez, ya que en la última década existe un equilibrio en efectivos de bueyes y carretas. Las catástrofes nacionales suponen catástrofes para la carretería.

SIGLOS XVIII Y XIX 

Ya a comienzos del siglo XVIII las zonas periféricas empiezan a desplazar al interior, fenómeno que ha sido estudiado en sus distintos aspectos. La Corona de Castilla no puede seguir siendo el principal proveedor de la Hacienda Real, pues no tiene el dinero necesario. Los carreteros quedaron más intensamente al servicio del Estado y prácticamente los monopolizaba para el abastecimientos cada día mayor.

Por otra parte, un conjunto de causas complejas, entre las que mencionamos la presión demográfica y la minusvaloración de la riqueza ganadera y de la Mesta con la consiguiente limitación de los pastos fueros fundamentales, para el sostenimiento de la Cabaña Real de Carreteros.

Dentro de estas causas complejas, no hay que olvidar que el servicio carretero a la capitalidad no llegó nunca a las aspiraciones de los gobernantes, siempre atentos a sus súbditos cercanos.

Galería | Esta entrada fue publicada en DOCUMENTOS, FOTOS, LIBROS y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a HISTORIA DE LA REAL CABAÑA DE CARRETEROS – I

  1. Pingback: HISTORIA DE COVALEDA CUMPLE 3 AÑOS | HISTORIA DE COVALEDA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s