COVALEDA: ENTRE PINOS Y ROCAS (final – Un Mensaje de Buena Voluntad)

EN MENSAJE DE BUENA VECINDAD A GENTES Y PAISAJES

entre pinos y rocas - victor algarabel-134

Testimonio forestal: Loma de Castejón

También vosotros, Pinos,

tan divinos,

tan humanos,

tan hermanos,

tenéis buen corazón;

Que extendéis vuestros brazos

en abrazos

-poesía,

cortesía-

“Loma de Castejón”.

¿A quien no le conmueve

brisa leve

-misteriosa,

Enjundiosa-

de lírica emoción?

Éxtasis, embelesos,

vuestros besos

nos motivan

y cautivan

temblores de emoción.

Covaleda, Duruelo,

vuestro cielo

¿véis? ¡son ellos!

¡Son tan bellos! …

¡Y amigos de verdad!

Al flamear sus ramas

-vivas llamas-

nos bendicen

y nos dicen:

¡¡¡APRENDED AMISTAD!!!

 (Esta escena viva puede verse en el paraje denominado “Loma de Castejón”. Y es más significativo por encontrarse en la línea fronteriza Covaleda-Duruelo).

covaleda 2004_0986-1

Un cándalo homicida

Mariano Olalla de Miguel murió al cortar un pino con la motosierra. Premio nacional, que era, de este arte, la causa del accidente no fue una imprudencia temeraria, sino el imprevisible lanzamiento de un cándalo -flecha de ballesta-, al caer el pino cortado sobre el ramaje de su vecino.

 

Esbelto cual pino albar,

campeón en la refriega,

hijo del bosque bravío,

en él halló suerte adversa.

¡Ay! la jungla enmudeció

y calló la motosierra,

cuando el cándalo asesino

cayó sobre su cabeza.

y rodó el eco mortal

con infinita dolencia

por valles y por montañas

rompiendo en llanto las peñas.

Aquel supremo dolor

-salido de sus querencias-

hirió diez mil corazones

muertos por la muerte ajena.

La gente buena y sentida

quedó llorando en la sierra:

los ancianos y los jóvenes,

la casada y la doncella;

los niños aún por nacer,

los que en la calle no juegan

y el que dejó la cuchara

estando la mesa puesta.

Los niños antes enhiestos

soñando por las esferas,

los pinos hospitalarios

con su sombra y con su esencia,

¡terribles se han vuelto ahora!

Plegados en sus cortezas,

¡ay! nos gritan vengativos

que es el día de la cuenta.

(Sepan también los turistas

que la muerte aquí se encela;

que al ras de esta alfombra verde

su guadaña también siega)

y fue elegida la víctima

de su venganza siniestra:

entre muchos bien fornidos,

hombre fuerte y buen atleta.

Su vida él no la negó,

que la entregó toda entera

en el fervor de su tajo,

al mediodía en la brega.

Los amores en el pecho

–mar adentro– le golpean:

« ¡Hágase tu voluntad,

que trabajando me encuentras!»

Arriban ya al otro mundo,

desde la otra orilla otean

y ven -consuelo de su alma-

que todos por su alma rezan.

¡Sean propicios los cielos!

¡Sea sagrada esta tierra!

¡Sea fecundo el trabajo!

¡Y bien pagada su entrega! 

entre pinos y rocas - victor algarabel-136

Don Quijote vegetal

DON QUIJOTE VEGETAL

de la Mancha Pinariega

a su madre-fantasía

retó y venció en la pelea.

 

Don Pino Albar, el arévaco,

caballero de la selva,

cabalga su Rocinante:

EL URBION, por Covaleda,

más erecto que el Quijano,

más estirado de piernas.

 

Su lanza un torcido cándalo,

su morrión la erguida testa,

la rama en punta truncada

su fina y punzante espuela.

 

Piñón de limpia hidalguía

hace un siglo que lo engendra;

la nieve, el hielo y el aire

crían su recia madera.

 

Ya la savia -que es su sangre-

le hierve dentro las venas

y sueña que ha de soñar

y hacer heroicas gestas,

más dignas de ser contadas

a la Humanidad entera

que las que antaño su homónimo,

lanza en ristre, desficiera .

 

Los molinos son las nubes,

los gigantes las estrellas,

su Dulcinea la Luna,

Maritornes y ralea

las rocas empedernidas,

meretrices en cavernas.

 

Y los pigmeos humanos

esa nutrida floresta

de este reino vegetal,

sin pasión caballeresca.

 

Su escudero -Sancho Panza-

EL ROBLE, siempre en la tierra

clavados sus pies redondos,

su esposa, madre, su abuela.

 

Su Rucio -cabezo chato-

dos varas sus cortas piernas

en su telúrico esfuerzo

apenas si las eleva.

 

El Roble y el Pino Albar,

de tan distinta madera,

inseparables amigos,

filosofía diversa,

rivalidad ecológica,

su existencialismo aciertan.

 

Caminan los dos unidos,

secreto a voces silencian

a los necios y a los sabios

que saben leer, revelan.

 

En este libro inmortal

que imprimió Naturaleza,

Cervantes-Dios, genio sumo,

el ideal nos enseña

de un armónico vivir:

sin bajar de las estrellas,

sin despreciar al vecino,

arraigando en la existencia

valores complementarios.

 

Peregrino de la tierra,

siéntate a la sombra y lee,

filosofa, ríe y sueña .

Lector del Cosmos, descifra

la Lección de esta Novela.

 

Castro Viejo

Rocas en éxtasis mirando al cielo,

coro de danzas en eterno arrullo,

flores del monte, cósmico capullo,

palpitaciones fósiles del suelo.

 

Amantes en su cita y en desvelo,

reyes guardando bien sus monarquías,

gigantes inspirando fantasías,

ángeles descansando de su vuelo.

 

Balcón de almenas, oteando al frente,

hotel de gala, lírico complejo,

ternura de cristal en limpia fuente;

 

mi cuerpo y alma aquí asentados dejo,

en olvido del mundo y de su gente,

con tus encantos rico, “¡CASTRO VIEJO!”

 

Cuando se pone el sol

Aurora boreal, Sol en ocaso,

mares de luz en cumbres recostada,

nieve en su cuna, nieve emocionada,

heliotropos gigantes, dulce paso

 

del aura vespertina en cielo raso,

transparencia del alma anonadada

a media España en su ímpetu abrazada,

sierras de añil huyendo con retraso;

 

Destello y corazón de estos pinares.

vigía de sus puéblos asombrados;

hoy, CABEZALTA, huésped de tus lares,

 

vecino de los cielos encumbrados,

de amor enardecido, cien altares

erijo a Dios, mis brazos levantados.

 

Verdeciendo los chopos de Vinuesa

Vuestra resurrección, sangre amarilla,

barniz marrón o nube de la tarde,

en llama vertical, profética arde,

chopos valientes, dulce maravilla;

 

el invierno profundo, que os humilla,

en nubes arropado, huye cobarde;

adolescencia túrgida, en su alarde,

construís primavera en mi Castilla.

 

Aún no tiene el pezón de vuestras hojas

largo y ligero el talle que cimbrea,

al anverso y reverso -galatea-

 

el cuerpo frágil y las auras flojas

aún no pueden timbrar sutil corchea …

y anunciáis fiestas, fantasías rojas. 

laguna negra - 1

“Laguna Negra”

Olimpo de infaustos númenes,

academia de leyendas,

solaz de la fantasía,

¡DIVINA “LAGUNA NEGRA”!

 

Ultratumba de los cielos,

espejo de las estrellas;

palpitación de los senos

puros y hondos de la Tierra.

 

Eclosión de sinfonías

subyugadoras y eternas

sonando en el pentagrama

de rocas macizas, pétreas.

 

Dulcinea de los bosques,

milagro en las altas sierras;

del Urbión perla escondida,

su novia esquiva y coqueta.

 

¡Oh Niña del mar inmenso,

que tu talle balanceas

sin quebrar tu cristal frágil

en los riscos de las peñas!

 

Iris de paz y remanso

para el hombre que a ti llega ;

beso en las nubes prendido,

abrazo de cielo v tierra.

 

Madre de horrísonos truenos,

regazo de la tormenta

y caja de resonancia

del rayo que allí flamea.

 

Fantasma del campesino

-augurio de malas fechas-

recreo del hombre urbano,

orgía para sus fiestas.

 

Pinos recios, milenarios,

secular vigilia alertan

en las lomas, en los valles

y en los rizos de tu testa.

 

El agua que tú remansas

-de la nieve primogénita-

el agua que te define

sublimes misterios sueña.

 

El peregrino no cree

lo que sus ojos contemplan;

y el iniciado constata

que es más grande aún tu belleza.

 

El anuncio preciosista

-hecho en imágenes muertas-

del turismo no describe

tu hiperbólica grandeza.

 

Mejor te pintan ufanos

los vecinos de Vinuesa;

mejor te saben ilustres

testigos de Covaleda .

 

Diez años estuve yo

contemplando tu entereza

reflejada en las entrañas

de las gentes pinariegas;

 

En su amor y fantasía

como medalla te llevan;

todos son fieles cronistas,

tus augures y poetas.

 

DESPEDIDA

Despedida

Fuiste proximidad, ya lejanía

has comenzado a ser hoy, Covaleda;

mi corazón nostálgico se queda

casado con tu eterna poesía.

 

Ozono del pinar el alma mía

-esencia en la querencia que se enreda-

siempre transfundirá y será almoneda

de su amor hacia Ti ; Tú su ambrosía.

 

Como el Urbión agranda su bravura,

belleza y majestad en la llanura;

como tus pinos su entidad duplican

 

al cristal de las aguas -río- Duero,

tus gracias mil, en mi vivir severo,

y tu hechizo esponsal se mitifican.

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2 respuestas a COVALEDA: ENTRE PINOS Y ROCAS (final – Un Mensaje de Buena Voluntad)

  1. maria del castillo dijo:

    Gracias por este homenaje poetico al pueblo mas bonito de espana

  2. Pingback: HISTORIA DE COVALEDA CUMPLE 3 AÑOS | HISTORIA DE COVALEDA

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